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¿Por qué no tener animales exóticos como mascotas?

Michel Olguín Lacunza
Aunque hayan nacido en cautiverio genéticamente tienen las mismas características que sus parientes del ambiente silvestre, sólo que bloquearon ciertas habilidades. Así, han aprendido a modular su conducta y tienen cierta tolerancia hacia los humanos.

A muchas personas les encanta tener animales exóticos como mascotas. Entre ellos destacan los grandes felinos, como son los tigres. Sin embargo, ninguno de estos ejemplares posee las características para vivir con los humanos.

 En entrevista Alberto Tejeda Perea, especialista en comportamiento animal de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la UNAM, explicó que los animales de fauna silvestre como mascotas poseen un alto riesgo para las personas.

 ¿Qué diferencia tienen con los animales domésticos? Un animal de este tipo es aquel que por una larga convivencia con el humano ha sufrido cambios anatómicos, fisiológicos y sobre todo conductuales. Los biólogos han planteado que la domesticación es parte de un proceso evolutivo.

 Las especies domésticas como son los perros, los gatos, los cerdos, las vacas, las cabras, los borregos y las gallinas, entre otros, vivieron ese proceso. Aunque presenten conductas, en un momento dado, como la agresión, está más modulada.

 ¿Qué pasa con los animales que denominamos amansados? Son ejemplares que siguen siendo exactamente iguales que sus congéneres en vida libre, sólo que desde pequeños se criaron junto a los humanos y así han aprendido a modular su conducta, tienen cierta tolerancia hacia los humanos y permiten la cercanía.

 Aunque hayan nacido en cautiverio y no han vivido libres, genéticamente tienen las mismas características de sus parientes del ambiente silvestre, sólo que bloquearon ciertas habilidades.

 Un tigre en cautiverio puede ser tolerante y simpático mientras es cachorro, pero cuando llega a la madurez sexual sufre ciertos cambios. “Con suerte mantiene su tolerancia a los humanos, pero si se presenta algún estimulo podría desencadenar conductas que forman parte de su repertorio y resultar letales para quienes viven a su alrededor. Los mismos gatos que han pasado por un proceso de domesticación, de al menos 5 mil años, pueden dañar a las personas, imagínate cuando uno de los grandes felinos como los tigres, leones o pumas presentan una conducta como cualquier otro depredador: resultan letales”.

 En peligro de extinción

Otro punto fundamental es que algunas de estas especies se encuentran en peligro de extinción. La tarea como seres responsables es mantener a estos ejemplares en su hábitat para que puedan seguir reproduciéndose y se mantengan en vida libre.

 Entonces, “si llevamos a un tigre de bengala que se encuentra en esta categoría a un hogar entre humanos, se encuentra en una posición contraria a mantenerlos dentro de su hábitat en la fauna silvestre”.

 Además, estos animales que son silvestres y utilizados para compañía, están condenados a vivir en cautiverio por su alta peligrosidad, destinados al encierro en albergues o en el peor de los casos a ser sacrificados por medio de la eutanasia.

 Existen varios animales exóticos que han sido forzados a vivir con los humanos, se trata de reptiles como serpientes, iguanas y tortugas, además de mamíferos como los conejos y cerdos. La gente con gustos más peculiares prefiere las tarántulas o las aves como los periquitos australianos o incluso las guacamayas, etc.

 Finalmente, están las especies de fauna silvestre que no entran en este grupo como son leones, tigres, pumas, osos, monos y hasta perritos de las praderas. El que una persona pueda tenerlos como mascota depende de cada país.

 No obstante, en México están prohibidas todas las especies en peligro de extinción, sólo se permiten ejemplares que sean originarios de otros países.

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