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Perú y el coronavirus

María Cristina Rosas/Etcétera
Perú es uno de los países latinoamericanos con más casos por el SARSCoV2, agente causal del COVID-19. En el momento de escribir estas líneas, ocupa el 6° lugar mundial por casos confirmados y el 9° por defunciones provocadas por la citada enfermedad. Es el segundo país latinoamericano, detrás de Brasil y por encima de México, con más casos confirmados

Perú tiene una población de 32 824 358 habitantes. Con un producto interno bruto (PIB) de 505 450 millones (billions) de dólares, es la 36ª economía a nivel mundial y posee un ingreso per cápita de 15 399 dólares -medidos ambos en términos del poder adquisitivo. Perú ocupa el 82° lugar en los índices de desarrollo humano del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) con un desarrollo alto. Figura en el 65° lugar -en un listado de 141 países- en el índice de competitividad global del Foro Económico Mundial correspondiente a 2020.[1] En el índice de libertad económica de la Fundación Heritage, Perú se encuentra en la 51ª posición.[2] En el índice de percepción de corrupción de Transparency International, Perú se ubicó en el 101° lugar entre 198 países en 2019.[3] En el índice de paz global de 2020, la nación andina está en el 84° lugar en un listado de 163 países.[4]

La corrupción ha sido recurrente en los gobernantes que ha tenido el país, por lo menos desde la llegada de Alan García, en 1985 -en plena década perdida– al poder. García gobernó desde ese año hasta 1990 y de nuevo entre 2006 y 2011. Enfrentó en varias ocasiones acusaciones de corrupción y el 17 de abril de 2019 se suicidó de un balazo en la cabeza luego de que la policía arribara a su domicilio para un arresto preventivo relacionado con la participación del ex mandatario en el caso Odebrecht. En 1990 y hasta 2000 gobernó al país Alberto Fujimori, quien fue condenado a 25 años de prisión por asesinato, secuestro y lesiones graves después de ser considerado el culpable intelectual de las matanzas de Barrios Altos, en 1991, y La Cantuta, en 1992, y del secuestro de un periodista y un empresario. Los crímenes fueron cometidos por el grupo Colina, un comando especial de las fuerzas armadas peruanas por instrucciones de Fujimori. En otro juicio, el expresidente resultó culpable por peculado doloso, apropiación de fondos públicos y falsedad ideológica.[5]

A Fujimori lo sucedió Alejandro Toledo, quien estuvo a cargo de la primera magistratura de 2001 a 2006. Fue acusado de recibir sobornos de la constructora Odebrecht para asegurar la concesión para la edificación de la carretera interoceánica que conectaría al país andino con Brasil. En 2017 fue arrestado en EEUU. Ollanta Humala, Presidente de 2011 a 2016, había ganado fama al manifestarse contra Alberto Fujimori. Sin embargo, Humala, fue previamente militar y siempre pesaron sobre él acusaciones de desapariciones forzadas en la base Madre María donde operaba. En 2017, ya como ex Presidente, fue acusado de haber recibido sobornos de Odebrecht para sus campañas políticas de 2006 y 2011 y las autoridades ordenaron su prisión preventiva. Finalmente -hasta ahora-, Pedro Pablo Kuczynski, otrora Ministro de Energía y Minas, tuvo un breve paso por la presidencia entre 2016 y 2018 y hubo de dejarla, de nuevo por un asunto de corrupción, al haber recibido, presumiblemente, sobornos de Odebrecht, además de lavar dinero, por lo que fue detenido el 10 de abril de 2019.[6]

Situación demográfica y epidemiológica

Perú tiene una extensión territorial de 1 285 216 kilómetros cuadrados por lo que, dada la demografía que posee de 32 824 358 millones de personas, tiene una densidad de 24. 3 habitantes por kilómetro cuadrado. Es el sexto país latinoamericano más poblado detrás de Brasil, México, Colombia, Argentina y Venezuela.

Imagen 1

Los climas de Perú

Perú se localiza en la parte occidental de América del Sur y tiene fronteras con Ecuador y Colombia al norte; con Chile al sur; con Brasil y Bolivia al este; y con el Océano Pacífico al oeste. Es el tercer país más extenso de América del Sur, detrás de Brasil y Argentina. Su tamaño supera a los territorios de España y Francia. Al ser parte del Tratado Antártico, tiene emplazada en esa parte del mundo, una estación científica llamada Machu Pichu.[7]

La línea fronteriza con los otros países andinos es de 4 082 km. En el territorio peruano ubicado en zonas fronterizas, habitan 10 392 774 personas, que es alrededor de la tercera parte de la población. Si bien estas zonas son potenciales núcleos de desarrollo e integración, el porcentaje de población en situación de pobreza es alto en varios distritos fronterizos: el 80 por ciento en la frontera con Ecuador, el 70 por ciento en la frontera con Colombia y el 60 por ciento en la frontera con Bolivia.[8]

 Gráfico 1

Por su situación geográfica, Perú tiene una amplia variedad de climas. Como se observa en la imagen 1, el 59 por ciento de su territorio es selvático y alberga al 12 por ciento de la población. El 30 por ciento corresponde a la serranía, donde reside el 36 por ciento de los peruanos. Finalmente, en la costa, que corresponde al 11 por ciento del territorio, vive el 52 por ciento de los habitantes. Lima, la capital, justamente se ubica en la costa y en ella se asientan poco más de 9 millones y medio de habitantes, esto es, casi la tercera parte de la población total.

Gráfico 2

El 79. 3 por ciento de la población reside en zonas urbanas. La población rural, por su parte, se ha reducido en un 19. 4 por ciento entre 2007 y 2017.[9] La pirámide demográfica muestra una sociedad joven, sobre todo en los rangos de edad de 5 a 9, de 10 a 14, de 20 a 24 y de 25 a 29 años. Sin embargo, el crecimiento demográfico entre 2007 y 2017 fue de apenas el 1 por ciento, lo que alerta respecto al envejecimiento de los peruanos, conforme se observa en el gráfico 2.

La esperanza de vida ha aumentado de manera sostenida desde 1960, cuando era de 48. 01 años para ubicarse, en 2017, en 76. 29. La mortalidad infantil ha ido a la baja de manera ininterrumpida, dado que en 1960 se registraban 135. 7 defunciones de niños por cada 1 000 nacidos vivos y en 2018 la cifra era de 11. 1.

El envejecimiento de la población seguirá avanzando de manera que para 2050 se calcula que la esperanza de vida llegará a 79 años y la mortalidad infantil se reduzca a 10 defunciones por cada 1 000 nacidos vivos. Para entonces, el crecimiento demográfico será de apenas 0. 3 por ciento y la tasa de fertilidad, que actualmente es de 2. 6 hijos por mujer, disminuirá a 1. 1 por ciento.[10]

Perú alberga a 4 millones de personas indígenas que se distribuyen en 55 pueblos que hablan 47 lenguas. El 83. 11 por ciento de los indígenas pertenecen al pueblo quechua; el 10. 92 por ciento al aymara; el 1. 67 al asháninka; y el 4. 31 por ciento corresponde a otros pueblos indígenas amazónicos. El 21 por ciento del territorio de Perú tiene concesiones mineras que comprenden el 47. 8 por ciento del territorio que ocupan las comunidades campesinas e indígenas.[11] En este sentido, la salud de ellas se ve comprometida, recordando que la minería es una de las actividades económicas más contaminantes. Además de la minería, las comunidades indígenas son especialmente vulnerables al calentamiento global, los derrames petroleros, el cultivo de palma aceitera, la sequía y los incendios forestales. La urbanización, en especial la construcción de carreteras ha abierto las puertas a la actividad minera, la tala inmoderada y las plantaciones ilegales, lo que afecta de diversas maneras a las comunidades indígenas.[12]

Perú es un país de inmigración pero también hay una diáspora peruana en el mundo. En el primer caso se recuerdan las primeras migraciones de japoneses al país andino, las cuales comenzaron en 1899 cuando el barco Sakura Maru arribó al país con los primeros 790 japoneses, todos ellos hombres, enviados por la dinastía Meiji para occidentalizar a sus jóvenes agricultores en el primer país con el que habían establecido relaciones diplomáticas en América Latina. Hoy, los descendientes de esa comunidad japonesa constituyen uno de los sectores más dinámicos en Perú y cuenta con unas 100 mil personas.[13] Hoy Perú es también receptor de una cantidad importante de venezolanos, que hacia 2019 ascendían a 602 595 personas. Se sabe que en el país residen 782 169 inmigrados, que representan el 2. 43 por ciento de la población del país.[14]

Perú también ha tenido varias olas de emigrantes, personas de diversos estratos sociales que han salido del país por las sucesivas crisis económicas y también por las guerrillas insurgentes. El siglo XX presenció cinco olas migratorias, en tanto en el siglo XXI, en la medida en que la situación económica mejoró, la emigración se redujo. En las primas décadas del siglo pasado y hasta antes de la segunda guerra mundial, emigraron a Europa peruanos acaudalados. Luego, con la devastación que sufrió el viejo continente tras la segunda guerra mundial, las migraciones se acentuaron con destino a Estados Unidos, aunque continuaron en los años 60 y 70 a Europa, en particular, a Francia. Para la década de los 70, son las clases medias las que parten en busca de oportunidades sobre todo al vecino país del norte. En cambio, en la llamada década perdida peruanos de casi todos los estratos sociales parten rumbo a los países nórdicos y Japón recibe a peruanos-japoneses en su territorio. Se estima que entre 1990 y 2017 la diáspora peruana que emigró y se asentó en el extranjero asciende a 3 089 123 personas, de las que el 51 por ciento fueron mujeres y el 49 por ciento hombres.[15] La cifra de emigrados equivale al 9. 4 respecto a la población total del país.

Como se observa en el gráfico 4, los países de destino de los peruanos son Estados Unidos, donde reside la tercera parte de todos los emigrados, seguido de Argentina y España, con 14. 5 y 14. 3 por ciento, respectivamente. Su vecino en el sur, Chile, tiene 11. 2 por ciento, en tanto Italia alberga al 10 por ciento, mientras que Japón tiene al 3. 9 por ciento.

Se sabe que en el período analizado (1990-2017), el 47. 2 por ciento de los peruanos que salieron del país tenían entre 20 a 39 años, lo que ratifica la motivación que empujó a los peruanos a abandonar el terruño, que fue, esencialmente, económica. Asimismo, el gráfico 4 revela que el 66. 4 por ciento de la diáspora peruana reside en el continente americano, en tanto el 28. 8 radica en Europa y el 4. 2 por ciento en Asia.[16]

En Perú, las principales causas de defunción son neoplasias o cánceres de diverso tipo[17] y las enfermedades cardiovasculares. Juntas son responsables del 39. 16 por ciento de todas las muertes registradas en el país en 2016. En seguida figuran las enfermedades del tracto respiratorio inferior, en particular, las neumonías que encuentran en el descenso de las temperaturas, la desnutrición y las deficiencias del sistema de salud, condiciones para cobrar las vidas de miles de peruanos, sobre todo de los adultos mayores. El gráfico 5 muestra las causas de las defunciones por grupos de edad. En niños desde 0 a 11 años, son las malformaciones congénitas y anomalías cromosómicas las principales responsables, en tanto que, para los adolescentes, los jóvenes y los adultos de hasta 59 años, son los accidentes de tránsito. Llama la atención, sin embargo, las segundas causas de muerte en jóvenes y adultos, siendo, para aquellos el homicidio y para los segundos la cirrosis.[18]

El sistema de salud en Perú

Al igual que en otras naciones del mundo, Perú se encuentra en un proceso de transición demográfica donde hay un declive de los nacimientos pero también una tendencia al envejecimiento. El gasto en salud, en especial el público, es sumamente reducido, mientras que el gasto de bolsillo es excesivo. A propósito del del gasto de bolsillo, gran parte se canaliza a la compra de medicamentos y servicios de diagnóstico, por ejemplo, estudios de laboratorio y consultas médicas. Los recursos humanos y de infraestructura con que cuenta el sector parecen insuficientes y dispersos institucionalmente. Por ejemplo, hacia 2016 había 1. 3 médicos por cada 1 000 habitantes. También, hay disparidades regionales y, ciertamente, entre las zonas urbanas y rurales. Otro problema es que la accesibilidad a los servicios de salud no está garantizada.[19]

La Constitución de Perú de 1993, establece en sus artículos 7, 9, 10 y 11 que todos tiene derecho a la protección de su salud, que el Estado es quien determina la política nacional de salud y que también garantiza el libre acceso a prestaciones de salud y pensiones a través de entidades públicas, privadas o mixtas. La Ley general de salud de 1997 señala que la protección de la salud es del interés público y que la autoridad de salud se ejerce de manera centralizada pero también descentralizada y desconcentrada. La Ley del sistema nacional coordinado y descentralizado de salud de 2003 es responsable de la política nacional de salud y opera en tres niveles: federal, regional y local/provincial. Dicho sistema se integra por el Ministerio de Salud que es el rector del sistema de salud, el seguro social de salud (EsSalud), los servicios de salud de las municipalidades, los servicios de salud de las fuerzas armadas y la policía nacional, los servicios de salud privados, las universidades y la sociedad civil organizada.

La realidad es que el sistema carece de una rectoría robusta y por lo tanto es altamente ineficiente, toda vez que su traslapan los esfuerzos, se duplican inversiones, se generan conflictos de carácter normativo y si bien existen subsidios, éstos abonan a la desigualdad en la cobertura y el acceso a los servicios.

Se presentan importantes restricciones en el acceso a los servicios, por diversas causas, que van desde las condiciones socioeconómicas, hasta la ubicación de los mismos. El sistema se caracteriza por un elevado grado de fragmentación institucional, fuente de inequidades e ineficiencias. La fragmentación de coberturas también se manifiesta en el interior de EsSalud y en el seguro integral de salud (SIS).[20] Se evidencian otros mecanismos de discriminación por ingresos a los sistemas. Por ser un país con enormes disparidades sociales, el sistema ha desarrollado una enorme fragmentación regional.

El gasto en salud como porcentaje del PIB fue, en 2017, de 4. 99 por ciento, por lo que no ha sufrido grandes cambios en lo que va del siglo si se considera que en el 2000 era de 4. 54 por ciento. En este sentido, Perú se encuentra por debajo del gasto en salud promedio que impera en América Latina que es, aproximadamente, del 7 por ciento del PIB.[21] Del gasto en salud, la tercera parte es erogado por el Estado peruano, otra tercera parte por el sistema de seguridad social y el tercio restante es desembolsado por las familias, como se puede observar en el gráfico 8.

Más de 13 millones de peruanos -esto es, casi una tercera parte de la población-, carecen de protección financiera frente a enfermedades o accidentes. Esto es especialmente preocupante si se considera el envejecimiento de la población, el surgimiento de nueva enfermedades o la reaparición de otras y el incrementos de servicios y medicamentos.[22]

A lo anterior hay que sumar que Perú cuenta con 1. 3 médicos por cada 1 000 habitantes. En términos del personal de enfermería apenas posee 2. 44 por cada 1 000 habitantes. Respecto a camas de hospital para cuidados intensivos, la cifra es de 1. 6 por cada 1 000 habitantes.[23]

 Perú y el coronavirus

El primer caso de SARSCoV2 en Perú fue confirmado el 6 de marzo. Se trata de un joven de 25 años, quien volvió al país tras viajar a España, Francia y República Checa.[24] El 19 de marzo, las autoridades dieron a conocer la primera defunción por la enfermedad, correspondiente a un individuo de 78 años con hipertensión como condición de riesgo subyacente.[25] Desde entonces hasta el momento de escribir estas líneas (27 de agosto), el país ha confirmado 613 378 casos y reportado 28 124 defunciones, lo que arroja una tasa de letalidad de la enfermedad de 4. 58 por ciento en el país andino. Aun así, es el segundo con más casos en América Latina, sólo detrás de Brasil y el sexto a escala planetaria.

Ante el arribo de la enfermedad al país, las autoridades de Perú impusieron estrictas medidas de confinamiento, postergando el reinicio de las clases en las escuelas, poniendo en cuarentena a viajeros procedentes de Francia, España, Italia y la República Popular China (RP China), además de que el gobierno de Vizcarra dispuso uno de los paquetes económicos de apoyo más cuantiosos y ambiciosos de América Latina, equivalente al 17 por ciento del PIB. Aun así, la pandemia ha progresado generando una dramática crisis sanitaria. Entre las causas de ello figuran:

  • La vulnerabilidad en el ingreso. El 70 por ciento de los peruanos tiene una actividad económica informal, lo que significa que, a pesar de las estrictas medidas de confinamiento, las personas se arriesgaron a salir, afirmando, muchas de ellas, que tenían más miedo de perder sus ingresos que de infectarse por el virus;[26]
  • Las condiciones sanitarias del país son deficientes: el acceso al agua potable no está garantizado en zonas semi-urbanas ni rurales y es muy costosa, lo que dificulta cumplir con las normas de higiene más básicas para enfrentar la enfermedad y como se observa en el gráfico 12, el país está sometido a estrés hídrico, dado que el 80 por ciento del preciado líquido se usa para actividades agrícolas en la costa con fines de exportación, donde prevalecen las zonas áridas. Así la escasez de recursos hídricos y la mala calidad del agua, influyen, entre otras cosas, en la seguridad alimentaria en la salud de la población;[27]
  • El sistema de salud, fragmentado, pobremente financiado, con carencia de infraestructura y personal sanitarios, juega un papel crucial en esta crisis;
  • Ausencia de un sistema de seguridad social para proteger a los sectores más vulnerables. Al respecto, las comunidades indígenas de la Amazonia peruana han sido de los sectores más golpeados por la pandemia;
  • Un contrato social fracturado.[28] Como se explicaba en el inicio del presente análisis, la confianza de la sociedad en sus autoridades se ha visto mermada por gobiernos sucesivos que incurrieron en actos de corrupción. Si bien el encarcelamiento de la mayor parte de ellos abona a la credibilidad del sistema judicial, lo cierto es que esas corruptelas han distraído recursos que muy bien pudieron haber servido para fortalecer al precario sistema de salud peruano.

Gráfico 12

Estrés hídrico en Perú

Perú se ha beneficiado de la cooperación internacional ante la pandemia, recibiendo insumos de parte de la RP China, Rusia y también ha coordinado una estrategia con su vecino Colombia. Las fronteras peruanas son compartidas con países igualmente golpeados por la enfermedad: Colombia ocupa el 8° lugar mundial por casos confirmados; Chile el 10°; Bolivia el 27°; Ecuador el 28° y ni qué decir de Brasil, segundo lugar mundial. Esa realidad debería ser un incentivo para orquestar una política regional en materia de salud para responder a la pandemia, si bien la errática gestión del gobierno de Bolsonaro, en Brasil, es un impedimento enorme para ello.

Un hecho a destacar, pese a los problemas estructurales referidos, es que Perú ha incrementado sustancialmente las pruebas de detección de la enfermedad, lo que puede ayudar a combatirla, al permitir la identificación de focos rojos a lo largo y ancho del territorio. Con todo, la enfermedad ha tenido un efecto desproporcionado en personas mayores de 70 años, particularmente del sexo masculino. Si bien la pirámide demográfica del país con una población relativamente joven es una buena noticia, es menester que el país replantee su sistema de salud y diseñe estrategias inclusivas y amplias -esto es, no sólo pensadas en torno a las enfermedades sino con una visión ambiental, alimentaria, económica, cultural y social de conjunto- dado que, como se ha visto, las epidemias y pandemias se seguirán produciendo en el futuro.


[1] Klaus Schwab (2020), World Competitiveness Report 2020, Geneva, World Economic Forum, p. xiii, disponible en http://www3.weforum.org/docs/WEF_TheGlobalCompetitivenessReport2019.pdf

[2] The Heritage Foundation (2020), 2020 Index of Economic Freedom, Washington D. C. The Heritage Foundation, disponible en https://www.heritage.org/index/country/peru

[3] Transparency International (2019), Corruption perception Index 2017, Berlin, Transparency International, disponible en https://www.transparency.org/en/cpi/2019/results/peru

[4] Institute for Economics and Peace (2020), Global Peace Index 2020. Measuring Peace in a Complex World, Sydney, Institute for Economics and Peace, disponible en http://visionofhumanity.org/indexes/global-peace-index/

[5] MSN (16/04/2019), “Los presidentes peruanos investigados por corrupción”, disponible en https://www.msn.com/es-pe/salud/noticias-medicas/las-principales-causas-de-muerte-de-los-peruanos/los-presidentes-peruanos-investigados-por-corrupci%C3%B3n/ss-BBW0tBL#image=4

[6] Ibid.

[7] Embajada del Perú (s/f), Ubicación, geografía y clima, disponible en https://www.embaperu.ch/sobre-el-peru/informacion/peru-ubicacion-geografia-y-clima/

[8] Organización Internacional para las Migraciones (2012), Gestión fronteriza integral en  la subregión andina, Lima, OIM, p. 10, disponible en https://peru.iom.int/sites/default/files/Documentos/Modulo1.pdf

[9] Instituto Nacional de Estadística e Informática (agosto 2018), Perú: perfil sociodemográfico. Informa nacional, Lima, INEI, p. 15, disponible en https://www.inei.gob.pe/media/MenuRecursivo/publicaciones_digitales/Est/Lib1539/libro.pdf

[10] INEI (s/f), Esperanza de vida de población peruana aumentó en 15 años en las últimas cuatro décadas, Lima, Instituto Nacional de Estadística e Informática, disponible en http://m.inei.gob.pe/prensa/noticias/esperanza-de-vida-de-poblacion-peruana-aumento-en-15-anos-en-las-ultimas-cuatro-decadas-8723/

[11] IWGIA (s/f), Pueblos indígenas de Perú, disponible en https://www.iwgia.org/es/peru.html#:~:text=En%20Per%C3%BA%20viven%20m%C3%A1s%20de,ind%C3%ADgenas%20que%20hablan%2047%20lenguas.

[12] Ibid.

[13] EFE (3 de abril 2019), “La historia de los japoneses en Perú comenzó hace 120 años con el Sakura Maru”, disponible en https://www.efe.com/efe/america/sociedad/la-historia-de-los-japoneses-en-peru-comenzo-hace-120-anos-con-el-sakura-maru/20000013-3943213

[14] Expansión (s/f), “Perú-inmigración”, disponible en https://datosmacro.expansion.com/demografia/migracion/inmigracion/peru#:~:text=En%20Per%C3%BA%20viven%2C%20seg%C3%BAn%20publica,%2C%20que%20son%20el%2045.75%25.

[15] RPP Noticias (17 de octubre del 2018), “INEI: más de 3 millones de peruanos emigraron entre 1990 y 2017”, disponible en https://rpp.pe/peru/actualidad/inei-mas-de-3-millones-de-peruanos-emigraron-entre-1990-y-2017-noticia-1157155?ref=rpp

[16] Ibid.

[17] RPP (4 de febrero 2019), “El cáncer es la primera causa de muerte de los peruanos”, disponible en https://rpp.pe/vital/salud/cancer-las-neoplasias-causan-el-20-de-las-muertes-de-los-peruanos-noticia-1177116

[18] La República (27 de octubre 2018), “¿De qué mueren los peruanos?”, disponible en https://larepublica.pe/domingo/1346338-mueren-peruanos/

[19] Oscar Cetrángolo et al (2013), El sistema de salud del Perú: situación actual y estrategias para orientar la extensión de la sobertura contributiva, Ginebra, Organización Internacional del Trabajo, p. 15, disponible en http://bvs.minsa.gob.pe/local/MINSA/2401.pdf

[20] El SIS fue creado para que personas en pobreza o pobreza externa accedan a servicios de salud. Existen distintos tipos de SIS, incluido un SIS Microempresa.

[21] Elías García (26/05/2019), “Perú gasta en salud por debajo del promedio en América Latina”, en Gestión, disponible en https://gestion.pe/economia/comex-peru-gasta-salud-debajo-promedio-america-latina-268172-noticia/?ref=gesr

[22] Ibid.

[23] Plan V (19 de marzo de 2020), “Las duras cifras del sistema de salud ecuatoriano ante el coronavirus: hay 1. 183 camas de cuidados intensivos”, disponible en https://www.planv.com.ec/historias/sociedad/duras-cifras-del-sistema-salud-ecuatoriano-ante-el-coronavirus-hay-1183-camas

[24] Milenio (06.03.2020), “Detectan primer caso de coronavirus en Perú”, disponible en https://www.milenio.com/internacional/coronavirus-peru-presidente-confirma-caso-covid19

[25] BBC News Mundo (19 de marzo de 2020), “Perú reporta su primera muerte por COVID-19: un hombre de 78 años que padecía hipertensión”, disponible en https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-51969550

[26] Sandra Naranjo Bautista, (July 31, 2020), “Why Peru has been so badly-hit by COVID-19?”, en DevPolicy Blog, disponible en https://devpolicy.org/why-has-peru-been-so-badly-hit-by-covid-19-20200731/

[27] Tania Burstein-Roda (abril-junio 2018), “Reflexiones sobre  la gestión de los recursos hídricos y la salud pública en Perú”, en Revista Peruana de Medicina Experimental y Salud Pública, vol. 35, no. 2, disponible en http://www.scielo.org.pe/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1726-46342018000200018

[28] Sandra Naranjo Bautista, Ibid.

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