Academia Campus

La mayoría de las conversiones al islam en México son de mujeres

Fabiola Méndez/Damián Mendoza

 

Tener pareja musulmana, una búsqueda espiritual en la que haya más certezas y respuestas o la sola curiosidad intelectual son algunas de las razones por las que se decide convertirse al islam, señaló Alejandra Tapia Silva, del Centro de Investigaciones y Estudios de Género (CIEG) de la UNAM.

De acuerdo con cifras del INEGI de 2015, en México hay tres mil 760 personas simpatizantes de esta religión. Su auge ha sido grande, de cinco conversiones que se dan, cuatro son de mujeres, sobre todo en estados como Querétaro, Chiapas y Puebla, donde hay una  presencia más sólida de musulmanes.

Que sean más mujeres las que han optado por esta religión también ha llevado a que sufran discriminación. “Hay quienes la denuncian por parte de su familia nuclear, las burlas en las calles por el uso del velo o por trámites tan sencillos como la solicitud de las identificaciones oficiales (INE y pasaporte), ya que necesitan ciertos permisos para poder fotografiarse con el rostro cubierto, incluso para entrar al banco”, explicó Tapia Silva.

El islam suele ser relacionado con el machismo o la violencia, pero son prejuicios negativos que los medios de comunicación  “nos han vendido por años”.

Las feministas musulmanas, por ejemplo, van a lo que dice Mahoma en el Corán y es un discurso que va dirigido hacia la igualdad. “El mensaje no es de opresión ni de subordinación de la mujer, es un desafío desde dentro de la religión”.

De acuerdo con entrevistas que ha hecho a mujeres que han realizado la conversión, comentan que su identidad no cambia pero sí toman muchas costumbres nuevas en su vestimenta, alimentación y su relación con los varones. “No pueden hablar con otros que no sean los de su familia, pero manifiestan que su esencia sigue siendo la misma como persona”.

En ese contexto, hay que salirnos de la óptica occidentalizada para entender sus costumbres, su velo por ejemplo les da identidad y les significa virtud, afirmó la investigadora.

El discurso feminista más sólido que viene del islam y de las comunidades musulmanas es que viene de una religión de Estado, “lo que busca es dejar el mundo posmoderno donde hay cosas poco claras y donde perciben a las mujeres como objetos. En el islam hallan el valor de la familia, el papel del hombre está bien definido, las mujeres son respetadas y tienen un valor especial, desde el islam podemos buscar la igualdad”, finalizó.

Deja tu comentario

Comentarios

Hablamos de: