Academia Medio Ambiente NewsFeed

Modificar hábitos de consumo de internet podría reducir su huella de carbono en el ambiente

Coodinación Universitaria para la Sustentabilidad UNAM
El uso del internet tiene consecuencias en términos de la sustentabilidad, ya que el consumo energético de la tecnología genera emisiones de carbono en la atmósfera.

El uso de dispositivos digitales para la comunicación en línea ha aumentado drásticamente durante la pandemia. En el caso de los teléfonos celulares este aumento ha sido 70 por ciento más que el del uso previo a la contingencia sanitaria, afirmó el especialista en marketing digital, Jean Luc Lenoble, en el cuarto módulo del Seminario Internacional Tópicos de Frontera en la Sustentabilidad 2020, organizado por la Coodinación Universitaria para la Sustentabilidad de la UNAM.

El aumento en el uso de internet tiene consecuencias en términos de la sustentabilidad, ya que las tecnologías que permiten la conexión a internet generan emisiones de carbono a la atmósfera por su alto consumo energético. La contaminación por internet proviene de varias fuentes, la principal viene de los aparatos que utilizan los usuarios finales; seguida de las redes de transmisión, constituidas por cableado físico y satélites que además generan basura espacial y, por último, los data centers, que son los puntos de conexión y almacenamiento de información en línea.

La huella de carbono de estos data centers está asociada al consumo energético para mantenerlos con bajas temperaturas. En este sentido, algunas compañías han asumido la responsabilidad de la huella de carbono que generan sus data centers y han fomentado el uso de energías renovables en sus instalaciones, como Facebook, que usa 67 por ciento de energía limpia; Twitter, en contraste, usa solo 10 por ciento de energías limpias. Cabe resaltar que la huella de carbono más notable es la de los servicios de visualización de videos en línea a través de streaming, ya que representa un 80 por ciento del tráfico de datos de internet.

En este cuarto módulo, también se abordó el impacto en el ambiente del volumen de desechos generados por la reposición de aparatos teconológicos, debido a la obsolescencia programada, que consiste en el diseño de objetos con una vida útil limitada, de manera que se puedan usar por menos tiempo y se tenga que adquirir otro, fomentando así el consumo. Impresoras, celulares y muchos otros aparatos siguen este modelo, y en algunos casos las compañías enfrentan consecuencias: las ventas del iPhone han bajado por esta causa. Lenoble explicó que el impacto de estos fenómenos es muy alto, ya que el 80 por ciento de los componentes de aparatos electrónicos no se puede recuperar y termina en la basura.

Afirmó que incluso los hábitos individuales de uso de internet tienen un efecto sobre su huella de carbono; por ejemplo, el envío de un correo electrónico equivale energéticamente a 25 minutos de funcionamiento un foco de 60 W y una búsqueda en Google es igual a 17 segundos de uso del mismo foco.

En cuanto a la sustentabilidad del software libre, desde el punto de vista de la gobernanza de los bienes comunes, Antonio Pensado Fernández, académico de la Universidad Veracruzana, explicó que este incorpora principios como la reducción de las desigualdades, la pluriculturalidad, la transparencia y la gobernanza democrática y policéntrica; los cuales abonan a un modelo sustentable de manejo del conocimiento y la información. Este tipo de software representa una herramienta importante para la transición de un modelo económico y de economía de la información basado en competencia y privatización, hacia uno que fomente la cooperación y procure el bien común.

Desde esta perspectiva, el uso de software libre en la educación debería fortalecerse como mecanismo formativo hacia la cooperación; es decir, las competencias tecnológicas no deberían estar atadas al contexto del software comercial, como ocurre actualmente. El académico convocó a las universidades a impulsar la educación, investigación y vinculación basada en este tipo de software, como parte de lograr una visión más colaborativa del mundo.

Finalmente, los especialistas enumeraron una serie de recomendaciones para mejorar los hábitos de consumo de internet, como limpiar la bandeja de entrada y almacenar el correo en carpetas, borrar el historial y escribir directamente una URL en lugar de recurrir al buscador o navegar entre varias páginas (como cuando se usa Google para llegar a Facebook).

Este tipo de decisiones que parecen triviales, como apretar un botón, tienen costos asociados. Por tal razón es imperante hacer un uso racional de los aparatos tecnológicos y modificar los hábitos de navegación en internet, ya que esto puede ayudar a generar una vida digital más sustentable.

Deja tu comentario

Comentarios