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Población debe colaborar con las medidas de salud pública

Fabiola Méndez/Diana Rojas

El aumento de los contagios de la COVID-19 y el reto que enfrenta México ante este panorama es grande, señaló el doctor Samuel Ponce de León Rosales, coordinador del Programa Universitario de Investigación en Salud (PUIS) de la UNAM.

En entrevista con el programa PRISMA RU de Radio UNAM refirió que la epidemia involucra a un virus muy transmisible en una ciudad con niveles de densidad y pobreza altos y niveles de educación insuficientes. La articulación de las instrucciones de la salud pública no tienen el efecto que debiera, “la población no escucha los mensajes que se dan”.

Añadió que se debe mantener la higiene, la etiqueta respiratoria y, sobre todo, el uso de cubre bocas en presencia de otras personas. Si alguien está enfermo no debe salir de casa, “con esto se contendría efectivamente la transmisión, pero no se está haciendo”.

Comentó que hay una alza en los contagios y en la ocupación hospitalaria, “pero no hay que olvidar que venimos de décadas de pauperización de la estructura hospitalaria, insuficiencia de insumos y médicos, lo que resulta también en el alza de la tasa de contagios”.

Explicó que se están realizando también más pruebas a nivel nacional, por lo cual, el alza en los números es más visible. Hace unas semanas sólo se contabilizaba el número de mortalidad y la ocupación hospitalaria, “las tendencias sí han sido más o menos estables en la zona conurbada del Valle del México y eso va a ocurrir en las diferentes ciudades”.

Por otro lado, las medidas de cuidado y prevención para bajar el riesgo de contagios parecen fáciles, pero no es tan sencillo. “No sabemos cuánta gente pueda tener acceso a la higiene continua de manos y mantener la sana distancia. Hay que hacer énfasis en el uso del cubre bocas y hay que reconocer que un alto porcentaje de la población no puede cumplir con estas medidas por su condición social”.

Aunado a esto, hay un alto porcentaje de la población, y no sólo en México, que aún no creen en los mensajes que se dan. Piensan que la enfermedad  no existe y por tanto no toman precauciones. Afirmó que el esfuerzo mayor es el que debe realizar la población al tomar las medidas de salud pública que se reiteran por todos los medios y aceptar su responsabilidad en este problema para hacerle frente.

Las intervenciones que pueden modificar la epidemia son las vacunas y los tratamientos, y por primera vez en la historia, hay prototipos que se han desarrollado en tiempo récord. La UNAM en colaboración con diversas instituciones han llevado a cabo un esfuerzo grande del que se esperan resultados a corto plazo. “Hay varias propuestas sobre la mesa para elegir a la mejor y más eficaz”.

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