Academia Campus Cultura Historia NewsFeed

¿Noche triste para quién?

Radio UNAM/Farrah de la Cruz/Diana Rojas

A 500 años del acontecimiento que dio vida a la tan conocida “noche triste”, habría que replantearse el hecho y preguntarnos para quién exactamente fue triste, si para los españoles o para los mexicas.

La batalla que se dio entre estas dos fuerzas militares no tuvo más que un vencedor: los mexicas, quienes poco tiempo después tuvieron que ver cómo Hernán Cortés pondría fin al imperio azteca con la conquista de Tenochtitlán.

Para hablar de este pasaje histórico, Federico Navarrete, investigador del Instituto de Investigaciones Históricas (IIH) de la UNAM, cuenta a través de los micrófonos de Primer Movimiento, de Radio UNAM, cómo se dio la efímera derrota que los españoles sufrieron a manos de los mexicas.

En su afán por someter al pueblo mexica y mostrar su hegemonía, los europeos asesinaron a cientos de personas en el Templo Mayor, lo que dio pie a uno de los episodios más sangrientos de nuestra historia.

A más de mes y medio de persecución, los españoles lograron evadir el cerco impuesto en la México-Tenochtitlan, y la noche del 30 de junio emprendieron la huida, con el oro hurtado, rumbo a Tacuba. Para entonces, ya habían ideado la manera de escabullirse de tierras aztecas a través de un puente de madera portátil que habían construido para atravesar los canales que comunicaban a la ciudad.

La fuga no iba a ser fácil. Los mexicas fueron alertados, y en la persecución, provocaron que sus adversarios perdieran a más de la mitad de su gente, caballos y piezas de artillería importantes para el combate.

A pesar de la derrota sufrida por el enfrentamiento, los europeos lograron llegar a Tacuba, lugar que no sólo les sirvió de refugio y conquista, sino donde Cortés pudo llorar bajo un árbol su derrota.

Deja tu comentario

Comentarios