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Artistas intervienen sus hogares para hacerle frente al encierro y a la pandemia

Omar Páramo / Francisco Medina
Escena viva. Intervenciones al espacio doméstico podrá verse en el Facebook Live y en el canal de YouTube del Museo Universitario del Chopo. El programa consta de las piezas Zurcido invisible (23 de junio, Oligor/Microscopía)

Tras meses de confinamiento hemos comenzado a ver nuestros hogares de otra forma: para algunos, cada habitación se ha vuelto una celda en cuyos muros sólo faltan dibujos de cuatro líneas paralelas atravesadas por una quinta en diagonal para llevar cuenta de “los días dentro”, mientras que para otros la casa se ha vuelto un claustro que nos mantiene a salvo de un virulento “afuera”.

En este escenario, el Museo del Chopo ha convocado a una decena de artistas dispuestos a alterar sus domicilios para reflejar cómo han procesado el encierro y para mostrar que, con un poco de creatividad y una webcam en vez del ojo del público, es factible darle nuevo rostro a estas soledades de cuatro paredes. El resultado de esta propuesta es Escena viva. Intervenciones al espacio doméstico, ciclo que podrá seguirse vía internet del 23 de junio al 21 de julio.

“Atravesamos un momento excepcional donde lo emocional está a flor de piel, pues el distanciamiento nos afecta de diferentes maneras. Los creadores no están exentos de ello y de ahí que aprovechen este trance para imaginar distintas formas de sortear la pandemia”, señala Gabriel Yépez, coordinador de Artes Vivas en el recinto universitario.

Entre los convocados a esta experiencia se cuentan la compañía española-mexicana Oligor/Microscopía Teatro; la bailarina Toztli Abril de Dios; La Liga Teatro Elástico; la actriz argentina Laura Agorreca; Teatro Bola de Carne; la performancera rusa Aliona Shewionkova, y el actor Misha Arias de la Cantolla, quienes presentarán diferentes propuestas echando mano tanto de disciplinas artísticas tradicionales como de hibridaciones creativas.

En su ya célebre texto Construir, habitar, pensar, Martin Heidegger reflexionaba sobre las innumerables casas derruidas por las bombas aliadas en la Segunda Guerra Mundial y decía que el verdadero sentido de crear un sitio donde vivir no es el de poseer un techo, sino el de habitarlo, pues la razón misma de construir no es generar espacios de alojamiento, sino lugares propicios para ser habitados.

“Construir es habitar, y habitar es la manera que tienen los mortales de ser en la tierra”, escribía el filósofo alemán en 1951 y eso es justo lo que están haciendo estos artistas: construir y crear arte en (y con) sus hogares, logrando así habitarlos, pero de maneras distintas. 

El hashtag más replicado a últimas fechas es el de #QuédateEnCasa, el cual revela un fenómeno inédito: nunca antes tanta gente se había quedado en encierro domiciliario tanto tiempo y ello, inevitablemente, nos lleva a pensar una vez y otra sobre el hogar. Así, de tanto meditar sobre lo mismo, era inevitable que surgiera un proyecto como Escena viva. Intervenciones al espacio doméstico, explica Gabriel Yépez. 

“El reto aquí fue tomar estos entornos con todo y sus baños, salas y cocinas, con sus libreros, recuerdos y recovecos, y hacerlos parte de la escena misma. El objetivo era mostrar esa impronta casera y lo mismo da si para ello se usa una webcam o el celular, pues al retratar lo íntimo son tan importantes tanto el fondo como la forma”.

Las obras a presentarse abordarán temas de lo más diverso, como la prohibición de los besos y los abrazos por parte de la autoridad sanitaria; cómo los edificios de la Narvarte funcionan casi seres vivos, con tuberías y tendidos eléctricos que emulan a los sistemas circulatorio y nervioso, o cómo, al mirar a detalle, los departamentos siempre terminarán por mostrarnos huellas del inquilino anterior.

“No tenemos superproducciones. La mayoría son trabajos filmados con el móvil o cámaras caseras pues la pretensión no es hacer videoarte o lograr una calidad audiovisual merecedora de reproducirse en aparatos HD, sino de —en medio de tanta restricción— dar una oportunidad de manifestarse a las artes vivas”.

Sobre este punto Gabriel Yépez confiesa que, en tiempos del coronavirus ha sido particularmente difícil abrirle espacios a este tipo de expresiones creativas cuya esencia radica, como lo dice su nombre mismo, en ser presentadas ante la gente y en vivo.

“Estos meses nos han obligado a explorar e imaginar estrategias pues las artes vivas son todo aquello que no podemos hacer en este momento. Siendo honestos, los proyectos generados en estos meses dan cuenta de una producción de las artes vivas, pero no son las artes vivas en sí. Éstas ocurrirán sólo cuando estemos juntos y podamos tocarnos, vernos y compartir el presente”.

Escena viva. Intervenciones al espacio doméstico podrá verse en el Facebook Live y en el canal de YouTube del Museo Universitario del Chopo. El programa consta de las piezas Zurcido invisible (23 de junio, Oligor/Microscopía); Vuelcos_Selftapes (25 de junio, Aura Arreola); Besos (30 de junio, Toztli Abril de Dios); Sólo queda el mar (2 de julio, Teatro Bola de Carne); Fragmentos de lo cotidiano (7 de julio, La Liga Teatro Elástico); Fragmentadxs (9 de julio, Misha Arias de la Cantolla); Gallina (14 de julio, Nicolás Poggi); Voron. La muerte del sentido (16 de julio, Aliona Shewionkova), y Otra cosa. Apuntes para mi re-habitación del 31 (21 de julio, Laura Agorreca).

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