Cultura

Los fines, historia colectiva desde escenarios íntimos, en El Aleph

CulturaUNAM Nota: Rene Chargoy.
El ejercicio teatral puede verse hasta el 31 de mayo

Los fines. Historia colectiva desde escenarios íntimos, es un ejercicio visual en el que se expone la intimidad de 75 universos femeninos, trazos de un recorrido por la diversidad de los confinamientos. Es la conversión de estancias personales en una experiencia colectiva guiada por la lectura de El fin, dramaturgia de la argentina Giuliana Kiersz, testimonio y advertencia de desalojos y éxodos. Secuencia de imágenes de una cotidianeidad atrapada en la pandemia, interacción a vuelo de pájaro de los cuerpos de mujeres con objetos a veces olvidados y con los espacios por donde ellas se desplazan avanzando y retrocediendo en cuarentena. 

Para esta cuarta edición de El Aleph. Festival de Arte y Ciencia, Las posibilidades de la vida: COVID-19 y sus efectos, la joven directora teatral y activista residente en León, Guanajuato, Sara Pinedo, ofrece su versión en video de la obra que en 2017 obtuvo el X Premio Germán Rozenmacher de Nueva Dramaturgia. Para la realización de este proyecto, la también gestora cultural, convocó a 75 compañeras suyas de “distintos oficios, profesiones y latitudes, vinculadas en búsquedas y afectos, a fin de compartir un momento de su vida en confinamiento, mientras daban lectura al texto de Giuliana”. 

A lo largo de esta historia colectiva rondan dos preguntas clave no explícitas, pero que por extraño que parezca resuenan penetrantes: ¿cómo reaprendemos a cohabitarnos durante el colapso de los cotidianos? y ¿cómo habitamos en la intimidad el control impuesto sobre nuestros cuerpos? Ya dirá el espectador/usuario si se responden o no en esta madeja de palabras que desatan y trastornan los vínculos, y si igualmente se identifica con los relatos que aquí se escenifican en los múltiples territorios de lo sensible. 

¿Qué conecta a cada historia con la siguiente y la de más adelante? Posiblemente, y eso no es más una especulación, sean los caminos en círculo, los encierros palpables, la presencia infinita de la música, las escrituras endebles, los quehaceres antes invisibles o automatizados, los dispositivos omnipresentes, el armado de rompecabezas, los libros aburridos y los ardientes, los juguetes con ruedas, los cielos rasos, las plantas en maceta que se riegan cariñosamente, los repetidos tránsitos por las ausencias y los perros que no abandonan a sus dueñas. Todos ellos, escenarios íntimos a partir de una lectura colectiva de voces femeninas que no provienen de una sala de teatro y que se instalan como invitadas a un encuentro visual en tiempos de Netflix. 

Los fines. Historia colectiva desde escenarios íntimos es la apropiación de las herramientas virtuales, el mirarse a distancia y reconocerse unas a otras desde distintas geografías, ya sea en Argentina, Francia, Alemania, Chile, España, Uruguay o México. 

Sara Pinedo ha dicho que el texto de Giuliana “hace converger múltiples interpretaciones y apropiaciones”. Lo percibe como un testimonio de un momento histórico social, relato de un espacio íntimo “que se presiente cíclico, permanente”.  

“Es apología de lo breve, lo inmediato y efímero”; historia que sugiere “un álbum de instantáneas, armado con una de las virtudes del aislamiento: la eliminación de la prisa, y con ella la amplitud de percepción de la otredad”. 

La dramaturgia de Kiersz “tiene que ver con un estado de recepción más que con una forma de representación”. Al escribir toma en cuenta el modo en que será recibido, el contexto en que llegará su escritura a quien la reciba y las preguntas que pudiera disparar. En su obra El Fin todas las mujeres que intervienen son protagonistas, lo que paradójicamente rompe con la individualidad. 

Giuliana Kiersz escribe no sólo desde la cabeza, sino también desde el cuerpo, y en El Fin, en medio de refugios y paisajes, frente a butacas vacías y pantallas omnipresentes, nos cuenta que “la única certeza que tenemos es el fin que se aproxima. Y es así que quemamos libros y miramos por la ventana; tomamos helado y nos grabamos con la cámara; caminamos por la playa y nos acordamos de quiénes éramos. En el fin del mundo, la resistencia del amor”. 

Dirección: Sara Pinedo, dramaturgia: Giuliana Kiersz, Edición y Arte: Cuauhtémoc Vázquez, Alejandro Carrillo, Jozé W. Paredes, Sonorización: Kaira Rodríguez. Disponible hasta el 31 de mayo en la página de Teatro/UNAM. Duración de la pieza: 115 minutos. 

 

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