Cultura

Cuando esto termine, una apuesta por el amor y la libertad

CulturaUNAM Nota: Rene Chargoy.
Espectáculo creado e interpretado por Pere Mas que forma parte del Festival El Aleph

Cuando esto termine es la nueva creación que el colectivo artístico mallorquín No Crecerán Las Lechugas estrenó este viernes en El Aleph. Festival de Arte y Ciencia de la UNAM. Texto, diseño e interpretación de Pere Mas, dramaturgia y actuación de Ana Lucía Ramírez. Es la muestra de “una obra de teatro sin teatro, una pieza de danza sin público, un viaje a la intimidad del protagonista, a su yo interior y a sus relaciones, una inmersión extra-cotidiana de un mundo cotidiano en el que se mezcla la realidad personal y la ficción del personaje». 

La obra surge de “la necesidad de comunicarse, de tener contacto, de encontrarse con el otro y los impedimentos de poder hacerlo en medio de una excepcional situación de pandemia que azota el planeta. Sus consecuencias son la chispa que enciende el fuego de este proyecto”, un espectáculo digital donde el espectador toma el papel del voyeur de la vida íntima del protagonista, enterándose paso a paso de sus afectos, miedos, frustraciones, anhelos y angustias. 

Pieza multidisciplinar que entreteje imperceptiblemente monólogos reflexivos con conversaciones a través de la pantalla, diálogos de encierro a encierro que son promesa de un próximo encuentro físico, de una caricia en deuda y del abrazo que todos necesitamos. 

Vemos en bermudas, con choclos negros, calcetas y playera blancas al personaje Pere en los límites de su confinamiento. Hombre delgado y barbado, de abundantes cejas y ojos expresivos, yendo de la cocina al patio de su hogar donde  practica una coreografía y ensaya el texto de su montaje en puerta. Otro escenario de la intimidad es cuando se conecta con su madre, quien le reclama al borde del llanto no visitarla a ella ni a la abuela ¿nonagenaria?, que en cualquier momento podría morir. Promete hacerlo en cuanto pueda salir de casa, sin exponerse a una multa por transgredir la nueva norma. 

Más frecuentes son sus videollamadas con Estela, la mujer que en su nombre lleva el rastro que deja tras de sí su cuerpo en movimiento. Ella, su “abedul del que se sostiene con fuerza”, su ingenua y tierna pareja mexicana, le anima desde el otro lado del charco para no desfallecer en su intento por sobrellevar la cuarentena. “Todo se va a arreglar, le dice mimosamente, y si no, miraremos el mismo cielo”. Será ésta su forma de permanecer unidos, a pesar de la distancia. 

 “Quiero besarte”, le expresa un elocuente Pere separado por la pantalla de su computadora, y a los tres segundos ambos se unen en un roce virtual de labios. Es en otra charla que él le hace saber uno de sus extraños sueños: “Miré un perro café, tipo lobo, que me perseguía. Corre hacia mí, quiere lastimarme”. Días después le cuenta otra historia similar: “Volví a soñar con el perro y calles vacías”. Es como una profecía, pero en el fondo sabe que todos los sueños son mentiras. 

Un amanecer ¿distinto? Pere en un primer plano bailando con su miedo en líneas curvas que dan vueltas indefinidamente, bailando con sus amigos y el viento, con su amor y con el universo, girando todo el tiempo. Deja las cosas importantes para luego, y en otra toma se le ve recorriendo los mismos rincones de su pequeño departamento en planta baja, ubicado en un barrio donde todos se han convertido en espías. 

Transita por distintos estados de ánimo, ya se le ve optimista y de repente hundido en un mar de lágrimas, no obstante sigue vivo, respira. “En estos límites que le ha dado la vida, en estas paredes, en los bordes que su piel y sus huesos, se permite volar”. Así lo piensa y siente el quijote urbano, tan convencido de que no tiene a nadie más en el mundo que a él mismo. Para alivio de los mirones, no olvida llamarle a la abuela. 

Háblame por Instagram 

Cuando esto terminó, Pere se contactó a través de Instagram para conversar con los usuarios que previamente habían visto su pieza dramática en vivo. Dijo a sus interlocutores que gracias a esta experiencia descubrió que hay más resiliencia, trabajo, dedicación y buena onda de lo que pensaba, y que si algo nos apasiona y apetece bastante, hay que ir por ello, “lo cual te da una energía maravillosa”. Mencionó que el trabajo con la actriz Ana Lucía fue intenso y con mucho feeling, y el que hizo con su propia madre resultó concreto, efectivo y rápido. “Estoy contento con el resultado a nivel actoral”, sostuvo.  

Para el actor y bailarín español la pantalla del “ordenador” y del “móvil” no es un límite para el encuentro, pues facilita jugar a qué es realidad y qué es ficción. Lo que sigue es hacer que permanezca el vivo online, continuar con la conexión y “pantallear” el teatro. “Cuando esto termine es una apuesta por el amor y la libertad. De que todo va a ir bien pese a las limitaciones”. Fin de la conversación instantánea. 

En el proyecto participaron además: Catalina Lans y Gianni Pena en la coreografía; Alberto Codes en la iluminación, sonido y audiovisuales; Mon Joan Tiquat en la dirección musical y composición; Toni Ver en la dirección de fotografía y realización; y Peter Arcos en el montaje, edición de imagen y color. 

Se retransmite en culturaunam.mx/elapleph hasta el 31 de mayo. 

 

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