Cultura Salud

“La escritura me salvó de usar traje y corbata y me condenó a subir de peso”

Karina Ruth Canseco Rincón

Inmersos en la pandemia del Coronavirus (COVID-19), la esperanza del escritor Guillermo Arriaga es que esta coyuntura “nos haga reflexionar sobre las desigualdades y crear sistemas de salud en los que todos podamos ser atendidos.

Recientemente galardonado con el Premio Alfaguara de novela 2020 por Salvar el fuego, el guionista presentó su obra vía streaming: una historia de amor, celos, racismo y crimen en un país hundido, “contada en muchas voces, primera, segunda y tercera persona”.

La novela fue producto de cuatro años y medio de trabajo; texto que, nuevamente,  pone de manifiesto su obsesión por los amores extremos, tópico abordado en El búfalo de la noche, El Salvaje y 21 gramos.

Arriaga respondió los cuestionamientos de sus lectores a quienes explicó su método de creación: “Me siento a escribir sin saber de qué se va a tratar la historia, sin saber quiénes son los personajes, voy descubriendo la estructura y el lenguaje de cada uno conforme voy avanzando y una vez que tengo el conjunto empiezo a reescribirla, es decir, transcribo (esta novela en particular) hasta seis veces completas, palabra por palabra y voy corrigiendo (unas 10 veces), ajusto puntuación, sinónimos, voy quitando  cosas”.

Para muchos el arte de escribir es íntimo y significa un rito. En cambio, Arriaga escribe hasta en las banquetas y no descansa ni cuando está de vacaciones, 659 páginas conforman Salvar el fuego. En cada una de ellas hay sangre, cerebro y corazón. “No sufro escribiendo, yo me divierto mucho. Soy adicto a escribir, ya llevo 70 páginas de la nueva novela”.

Ateo, respetuoso de los credos, aseguró que vivimos tiempos oscuros y recordó el proverbio chino “No maldigas la oscuridad, mejor enciende una vela”, y deseó “que en esta cuarentena provocada por el coronavirus los libros se conviertan en una vela, en algo que ilumine lo que están haciendo”.

Asimismo, destacó que Shakespeare, Juan Rulfo, Martín Luis Guzmán, Ernest Hemingway, Gabriel García Márquez, Álvaro Mutis, Mario Vargas Llosa, Guadalupe Nettel, Cristina Rivera Garza, Fernanda Melchor y Brenda Lozano, han sido sus principales influencias literarias.

Cazador de arco y flecha, políticamente incorrecto, para Guillermo Arriaga lo mejor que le puede suceder a un escritor es ser leído, más aún en estas circunstancias. “Me honraría mucho que alguien me leyera en estos momentos”.

Finalmente, el guionista de Amores Perros aconsejó a los escritores en ciernes: “Siéntate a escribir y termina lo que escribes”.

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