Astronomía Ciencia Investigación NewsFeed

Despegó Solar Orbiter, misión de la Agencia Espacial Europea que pretende estudiar los secretos que aún guarda el Sol

Agencia Espacial Europea
La nave Solar Orbiter diseñada por la ESA y la NASA salió el domingo para emprender una misión sin precedentes y tomar las primeras imágenes de los polos solares. Imagen: ESA

La misión Solar Orbiter de la Agencia Espacial Europea (ESA, por sus siglas en inglés) despegó en un Atlas V 411 desde Cabo Cañaveral, Florida, a las 05:03 (CET; Hora de Europa Central) del 10 de febrero en su misión de estudiar el Sol desde nuevas perspectivas.

FRENTE AL SOL

Solar Orbiter, una misión dirigida por la ESA con una fuerte participación de la NASA, proporcionará las primeras imágenes de las regiones polares inexploradas del Sol, dando una visión sin precedentes de cómo funciona nuestra estrella madre.

También investigará cómo la radiación intensa y las partículas energéticas que son expulsadas del Sol y transportadas por el viento solar a través del Sistema Solar impactan nuestro planeta de origen, para comprender y predecir mejor los períodos de tormentas declima espacial‘. Las tormentas solares tienen el potencial de destruir redes eléctricas, interrumpir el tráfico aéreo y las telecomunicaciones, y poner en peligro a los astronautas que caminan por el espacio, por ejemplo.

«Como humanos, conocemos la importancia del Sol para la vida en la Tierra, observando e investigando cómo funciona en detalle, pero también somos conscientes del potencial de alterar la vida cotidiana en caso de estar en la línea de fuego de una poderosa tormenta solar«, dice Günther Hasinger, Director de Ciencia de la ESA.

«Al final de nuestra misión Solar Orbiter, sabremos más que nunca acerca de la fuerza oculta responsable del cambio de comportamiento del Sol y su influencia en nuestro planeta«.

En su punto más cercano, Solar Orbiter se encontrará de frente al Sol desde la órbita de Mercurio, aproximadamente a 42 millones de kilómetros de la superficie solar. La tecnología de protección térmica de vanguardia garantizará que los instrumentos científicos de la nave espacial estén protegidos, pues resistirá temperaturas de hasta 500°C, hasta 13 veces el calor experimentado por los satélites en órbita terrestre.

«Después de veinte años, seis años de construcción y más de un año de pruebas, hemos establecido nuevas tecnologías de alta temperatura y completamos el desafío de construir una nave lista para enfrentar el Sol y estudiarlo de cerca«, agrega César García Marirrodriga, gerente de proyectos de Solar Orbiter de la ESA.

NUEVAS PERSPECTIVAS DE NUESTRA ESTRELLA PADRE

El Solar Orbiter tardará menos de dos años en alcanzar su órbita operativa inicial, haciendo uso de los sobrevuelos asistidos por gravedad de la Tierra y Venus para entrar en una órbita altamente elíptica alrededor del Sol.

La nave espacial usará la gravedad de Venus para deslizarse fuera del plano eclíptico del Sistema Solar, hogar de las órbitas planetarias, y elevará la inclinación de su órbita para darnos nuevas vistas de las regiones polares inexploradas de nuestra estrella madre.

Los polos solares, están fuera de la vista de la Tierra y de otras naves espaciales, pero los científicos piensan que son clave para comprender la actividad del Sol.

En el transcurso de su planificada misión de cinco años, Solar Orbiter alcanzará una inclinación de 17° por encima y por debajo del ecuador solar. La misión extendida propuesta, lo vería alcanzar una inclinación de hasta 33°.

«Nuestro equipo tendrá que garantizar la orientación continua y precisa del escudo térmico para evitar el daño potencial de la radiación solar y el flujo térmico. Al mismo tiempo, tendremos que garantizar una respuesta rápida y flexible a las solicitudes de los científicos para adaptar las operaciones de sus instrumentos de acuerdo con las observaciones más recientes de la superficie del Sol«, dice Sylvain Lodiot, gerente de operaciones de la nave espacial Solar Orbiter de la ESA.

Solar Orbiter utilizará una combinación de 10 instrumentos in situ (en el sitio) y de detección remota para observar la turbulenta superficie solar, la atmósfera exterior caliente del Sol y los cambios en el viento solar.

Las cargas útiles de detección remota realizarán imágenes de alta resolución de la atmósfera del Sol, la corona, así como el disco solar. Los instrumentos in situ medirán el viento solar y el campo magnético solar en las proximidades del orbitador.

«La combinación de instrumentos de teledetección, que miran al Sol, y las mediciones in situ, que sienten su poder, nos permitirán unir los puntos entre lo que vemos en el Sol y lo que experimentamos mientras absorbemos el viento solar», dice Daniel Müller, científico del proyecto Solar Orbiter de la ESA.

«Esto proporcionará una visión sin precedentes de cómo funciona nuestra estrella madre en términos de su ciclo de actividad solar de 11 años, y cómo el Sol crea y controla la burbuja magnética, la heliosfera, en la que reside nuestro planeta«, concluye Müller.

Lanzamiento 9 febrero 2020:

Fuente: ESA

También está disponible un kit de medios de la ESA.

Deja tu comentario

Comentarios