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Identifican regiones cerebrales que contribuyen a los pensamientos y comportamientos suicidas

En la actualidad se ha reportado que alrededor de un millón de personas mueren por suicidio, al año, equivalente a uno cada 40 segundos. Más adolescentes mueren por suicidio que por cáncer, enfermedades cardíacas, SIDA, defectos de nacimiento, derrame cerebral, neumonía, influenza y enfermedad pulmonar crónica combinadas. Hasta uno de cada tres adolescentes piensa en acabar con sus vidas y uno de cada tres intentará suicidarse.

A nivel mundial, el suicidio es la décima causa principal de muerte para todas las edades y la segunda causa principal de muerte entre los jóvenes de 15 a 29 años.

En México se registraron 14 mil intentos de suicidio al año y hay al menos 17 suicidios al día.

«Aquí es donde estamos con el suicidio. Sabemos muy poco sobre lo que está sucediendo en el cerebro, por qué hay diferencias de sexo y qué hace que los jóvenes sean especialmente vulnerables al suicidio«, comenta la co-autora la Dra. Anne-Laura van Harmelen, investigadora en el departamento de Psiquiatría de la Universidad de Cambridge

En la última década, y especialmente en los últimos 5 años, ha habido un crecimiento en el número de estudios de neuroimagen que reportan una correlación entre los circuitos cerebrales (estructural y funcionalmente) y los pensamientos y comportamiento suicida.

La forma en que las alteraciones cerebrales contribuyen a los pensamientos y comportamientos suicidas es el tema de una nueva revisión publicada en Molecular Psychiatry, realizada por un grupo internacional de investigadores.

El estudio revisó más de dos décadas de literatura científica que relacionaba los estudios de imágenes cerebrales con los pensamientos y comportamientos suicidas. En total, analizaron 131 estudios, que cubrieron a más de 12,000 individuos, con especial énfasis a las alteraciones estructurales, funcionales y moleculares del cerebro que podrían aumentar el riesgo de suicidio de un individuo.

Identificaron dos redes cerebrales, y las conexiones entre ellas, que parecen jugar un papel importante.

La primera de estas redes involucra regiones cerebrales conocidas corteza prefrontal ventromedial, que incluye las cortezas medial y ventral, y sus conexiones con otras regiones del cerebro involucradas con las emociones. Las alteraciones en esta red pueden conducir a pensamientos negativos excesivos y dificultades para regular las emociones, estimulando los pensamientos de suicidio.

La segunda red involucra regiones conocidas como corteza dorsolateral prefrontal y el giro frontal inferior. Las alteraciones en esta red pueden influir en el intento de suicidio, en parte, debido a su papel en la toma de decisiones, la generación de soluciones alternativas a los problemas y el control del comportamiento.

Los investigadores sugieren que si ambas redes se alteran en términos de su estructura, función o bioquímica, esto podría conducir a situaciones en las que un individuo piensa negativamente sobre el futuro y no puede controlar sus pensamientos, lo que podría conducir a situaciones en las que un individuo está en mayor riesgo de suicidio.

«La revisión proporciona evidencia para apoyar un futuro muy esperanzador en el que encontraremos nuevas y mejores formas de reducir el riesgo de suicidio«, dijo la profesora de Neurociencia Psiquiátrica Hilary Blumberg, en la Universidad de Yale. «Las diferencias en los circuitos cerebrales que convergen en los numerosos estudios proporcionan objetivos importantes para la generación de estrategias de prevención del suicidio más efectivas«.

La revisión destacó la escasez de investigación sobre el suicidio, particularmente en las diferencias de sexo y entre los grupos vulnerables. A pesar de que los pensamientos suicidas a menudo ocurren por primera vez durante la adolescencia, la mayoría de los estudios se centraron en adultos.

Se necesita más investigación sobre el suicidio ‘con urgencia’, comentó el equipo internacional.

Fuente: Universidad de Yale

Artículo: Schmaal, L, van Harmelen, A.-L. et al. Imaging suicidal thoughts and behaviors: a comprehensive review of 2 decades of neuroimaging studies. Molecular Psychiatry; 2 Dec 2019; DOI: 10.1038/s41380-019-0587-x

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