Cultura

Metáforas musicales de Sarah Maria Sun en Vértice

CulturaUNAM Nota: Arturo Cuevas. Fotos: Verónica Rosales
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Sarah Maria Sun soprano alemana, Festival Vértice
Explicó que la técnica de canto para la ópera contemporánea se enfoca más en expresar conflictos humanos que en la belleza del sonido

La soprano alemana Sarah Maria Sun presentó un recital para voz experimental en la Sala Rosario Castellanos de Casa del Lago, trazando armonías y disonancias rítmicas que endulzaron los oídos de los espectadores.

 

Como parte de la tercera edición del Festival Vértice, la exponente de la ópera contemporánea explicó que la técnica de canto para este género no se enfoca en que la voz suene bella, sino que se busca expresar toda clase de sentimientos y conflictos humanos a través de las diversas herramientas vocales.

 

“En el ámbito de la música clásica contemporánea, algunos compositores empezaron a utilizar la voz de formas inéditas. No siempre les interesaba que la voz sonara bella”, comentó.

 

Acompañada por la pianista mexicana Edith Ruiz, profesora de la Facultad de Música, la primera pieza interpretada por la tiple alemana fue el clásico de John Cage The Wonderful Widow of Eighteen Springs, en la que destacó la técnica vocal que jugueteaba con las percusiones que la pianista daba en la tapa de su instrumento.

 

También se ejecutó la composición de Salvatore Sciarrino Due melodie, en la cual destacan las cascadas brillantes del piano, que van desde lo más grave hasta lo más agudo de la tesitura del instrumento, a la par que la cantante expresaba metáforas sobre las lágrimas derramadas en las mejillas de la persona amada.

 

La siguiente pieza fue Ophelia Sings, de Wolfgang Rihm, que está inspirada en un fragmento de Hamlet de William Shakespeare. En ella la soprano conmovió al público con los deleitables lamentos de una Ofelia que sufre por perder a su esposo.

 

Destacó el estreno mundial de la composición B l a n c o, de la mexicana Erika Vega, en la que se crearon atmósferas tibetanas provenientes de los armónicos vocales y de las pulsaciones al rasgar las cuerdas del piano. Mientras tanto, Sarah Maria Sun recitaba entre susurros y crescendos el poema homónimo de Octavio Paz.

 

El recital continuó con la canción de John Cage titulada Forever and Sunsmell, obra de fraseo y movimientos cortos en la que el compositor estadounidense trasladó al ámbito musical la danza de la legendaria coreógrafa y bailarina Jean Erdman.

 

La velada continuó con una pieza del compositor Aribert Reimann inspirada en una serie de versos del poeta alemán Heinrich Heine, y con otro de los estrenos de la noche, Tesa, de compositora mexicana Alejandra Hernández, que está inspirada en la novela escrita en verso Oscuro bosque oscuro, de Jorge Volpi, que se desarrolla en el contexto de la Alemania nazi.

 

Para concluir, Sun dramatizó un par de obras del compositor griego Georges Aperghis, Recitación No. 9 y Le rire physiologique. Además, aprovechó para presentar el estreno de la canción Big one, parte de un disco que lanzará en marzo próximo y que es una sátira a los discursos políticos.

 

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