Cultura

Paisajes oníricos y musicales a cargo del Ensamble Vértice

CulturaUNAM Nota: Arturo Cuevas. Fotos: Barry Domínguez
  • La agrupación, dirigida por el percusionista Steve Schick, inauguró el Festival Vértice. Experimentación y Vanguardia

Arturo Cuevas

La Sala Nezahualcóyotl del Centro Cultural Universitario acogió el concierto de música contemporánea con el que se inauguró la tercera edición del Festival Vértice. Experimentación y Vanguardia, a cargo del Ensamble Vértice y del director de orquesta estadounidense Steve Schick, quien antes de la prestación destacó que la música puede unir a la gente al ser un lenguaje universal.

“La música es el lenguaje de la gente y la música contemporánea es el lenguaje de hoy, entonces deseamos tener un lenguaje que podamos hablar, una lengua que camine, que no se detenga, y que los gobiernos contemporáneos no puedan impedir”, dijo el también percusionista.

El programa del concierto estuvo conformado por cuatro composiciones de músicos contemporáneos de talla internacional: la mexicana Ana Paola Santillán Alcocer, el británico Thomas Adès, la islandesa Anna S. Thorvaldsdóttir y el francés de origen griego Iannis Xenakis.

La primera obra interpretada fue Synaptic Cleft, de Santillán Alcocer, que es una metáfora sonora del pequeño espacio que hay entre una neurona y otra. Esta pieza sumerge al espectador en las profundidades de su mente gracias al diálogo que se mantiene constantemente entre los instrumentos de cuerda y las percusiones.

Posteriormente el ensamble, compuesto en su mayoría por jóvenes, ejecutó Living Toys, de Thomas Adès, una pieza que trazó matices emocionales que oscilaban entre el terror y lo solemne debido a las tensiones generadas entre los instrumentos de viento y la fuerza del piano.

Luego llegó el turno de Aequilibria, de Anna Thorvaldsdóttir, una pieza que  transporta a un viaje por los fríos mares de Islandia a través las notas del fagot y los suaves sonidos del violonchelo. Las cuerdas también juegan un papel importante en esta obra ya que acogen perfectamente el staccato del piano.

Para cerrar el concierto pasamos a la agitación generada por Thalleïn, de Iannis Xenakis, obra que por momentos genera una sensación de miedo debido al  estruendo de los tambores, que se equilibra con la tensión generada por las variaciones a cargo de la sección de cuerdas.

El Festival Vértice, organizado por CulturaUNAM, se llevará a cabo en distintas sedes de la Universidad hasta el 27 de octubre. Se presentarán puestas óperas, espectáculos de danza y teatro, conciertos de música contemporánea y conferencias, en las que participarán más de 70 artistas tanto de nueve países. Puedes consultar la cartelera en culturaunam.mx/vertice.

 

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