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Una marea de pañuelos verdes se adueñó de las calles

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Marcharon sin temor, las calles fueron suyas. Una marea protectora de pañuelos verdes con cartulinas llenas de consignas como escudo. Furia en sus gargantas y en sus puños, llanto cuando todos los contingentes se hicieron una sola voz en el Ángel de la Independencia.

Esta vez no voltearon a todos lados para ver quién las seguía. Entre ellas se cuidaron, se abrazaron y condenaron el silencio de la sociedad ante la violencia contra las mujeres: “Señor, señora, no sea indiferente, se mata a las mujeres en la cara de la gente”. No hubo oradoras, líderes visibles, agenda predeterminada, ni voceras designadas para comunicar el mensaje.

Más de tres mil mujeres se manifestaron ayer en las calles de la Ciudad de México. Pañuelos verdes, gritos contra la violación: “La verga violadora a la licuadora”. Pintas que demandaban “No más muertes”.

Roces con algunos ciudadanos que no sabían por qué protestaban y que ignoran las cifras de la violencia: nueve mujeres son asesinadas al día en México; un millón 100 mil sufren violencia sexual al año en América Latina y El Caribe.

 

Cuando los medios de comunicación se acercaron a los contingentes para levantar imágenes, las manifestantes pidieron que no lo hicieran. Algunas, amablemente, otras lo exigieron: “No graben, por favor”.

La mayoría de los medios no hizo caso. Iban por “su nota”. Algunos reporteros de televisión infiltraron a sus compañeras en la marcha. Una de ellas llevaba su pañuelo verde y cuando la perdieron de vista se acercó a su camarógrafo para darle indicaciones.

 

 

Las manifestantes se tomaron de las manos y rodearon el Ángel de la Independencia. No dejaron de cantar, gritar, exigir que las escuchemos: “¡Nos están matando!”. Era el grueso del contingente, el 90 por ciento de las manifestantes, sin embargo, los medios de comunicación se concentraron en los destrozos de la Estación de Policía de la calle de Florencia, unas encapuchadas intentaron incendiarla.

Ésa fue su cobertura, el ruido y no la cifra que debemos conservar en la memoria: NUEVE MUJERES SON ASESINADAS AL DÍA EN ESTE PAÍS.

 

 

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