Cultura

La guerra en la niebla

Daniel Francisco

¿Dónde está mi hijo? En la niebla, donde nadie lo va a encontrar, donde ni las lágrimas de su madre lo alcanzarán, en una fosa clandestina, secuestrado por el crimen organizado o, peor aún, en un cuartel, confundido con un criminal por las autoridades y obligado a firmar una confesión bajo tortura.

“La Guerra en la niebla” retrata a un país en medio del abismo, sin rumbo, sin brújula, un Estado fallido rodeado de una espesa niebla sin salida alguna.

El levantón, secuestro, desaparición de un hijo destruye a una familia. Es un proceso de goteo. Un día llegan la diabetes, el clonazepam, el alcoholismo y la locura a instalarse en la sala de la casa. La ausencia del hijo se impregna en todo y en todos: ¿por qué se lo llevaron?, ¿por sus ideas, lo confundieron?, ¿tenía enemigos, estaba metido en drogas?

La madre flota a la deriva, es ese madero en el mar que provoca esa duda existencial: ¿aferrarse a él para siempre, la esperanza agónica?, ¿hundirse de manera definitiva, sepultar los recuerdos y saber que ese hijo no regresará nunca? La madre duerme, desde la desaparición forzada del hijo, en la sala. Quiere ser la primera en verlo, quiere que sepa, si regresa, si aparece, que ella nunca perdió la esperanza, que siempre supo que un milagro sólo es para los obcecados.

El autor de la obra de teatro “La Guerra en la niebla”, Alejandro Ricaño, señala que su obra: “es el cúmulo de preguntas y reflexiones que nos hemos hecho en torno a esta posibilidad humana, a esta condición del mexicano, pero, sobre todo, es la mirada más sentida que hemos decidido darle a los familiares de los desaparecidos, a su búsqueda incansable, a su espera angustiante”.

La Guerra en la niebla

Teatro Milán, Foro Lucerna

Dirección: Alejandro Ricaño

Actuación: Lisa Owen, Arturo Ríos, Alvaro Guerrero, Adrián Vázquez, Sara Pinet.

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