Internacional política

Crisis venezolana es un juego diabólico

Daniel Francisco
Venezuela está inmersa en problemas económicos muy serios, un gobierno encerrado en sí mismo y con una política que impide las expresiones de disidencia

Venezuela está inmersa en problemas económicos muy serios, un gobierno encerrado en sí mismo y con una política que impide las expresiones de disidencia, señala Rubén Ruiz Guerra, director del Centro de Investigaciones sobre América Latina y el Caribe (CIALC) de la UNAM.

“Estamos viendo la reactivación de la oposición fuerte, visible en Venezuela en contra del presidente Constitucional Nicolás Maduro”.

Precisa que la administración de Maduro ha sido muy controvertida: “Ha habido varios elementos que han causado condiciones de vida muy difíciles para la población venezolana. Por una parte, una inflación que en este momento se calcula entre un millón y medio y dos millones por ciento anual, una verdadera locura. Sumado a esto el descenso en los niveles de vida, la falta de bienes de todo tipo, alimentos, medicinas.

Las condiciones de vida en Venezuela se han deteriorado de tal manera, que se calcula que en los últimos tres años han migrado entre dos y tres millones de venezolanos a los países vecinos y a los Estados Unidos.

Agrega que la crisis venezolana se enmarca en un proceso en el cual el gobierno de Nicolás Maduro se ha encerrado en sí mismo, y ha hecho a un lado las garantías del ejercicio de la libertad de expresión y la manifestación política.

Ruiz Guerra refiere que en recientes días ha habido manifestaciones importantes, particularmente en Caracas. Se calcula que son las más importantes en la historia venezolana. La oposición ha sido muy castigada por el régimen, algunos de sus líderes están en la cárcel, otros han sido torturados, se han reprimido las manifestaciones, en 2017 hubo más de 100 muertos.

¿Por qué explotó la situación?

Estados Unidos, expresa el investigador, por algunas razones seguramente de política interna, han decidido escalar el nivel del conflicto. Trump desconoce al gobierno de Maduro e impulsa a otros países de la región a que hagan lo propio. Se han apoyado en el único resto de oposición institucionalizada en Venezuela, la Asamblea Nacional, que fue electa en el año 2016 y que ganó la oposición en las elecciones.

Explica que Juan Guaidó, líder de la Asamblea Nacional, ha asumido un papel opositor fuerte. Desde la semana pasada anunció que estaba dispuesto a asumir el cargo de “presidente interino” y que convocaría a unas nuevas elecciones. El ejército, en tanto, no se ha pronunciado. Guaidó ha sido apoyado por Estados Unidos, el Grupo de Lima y la Unión Europea.

¿Qué viene?

Ruiz Guerra dice que tenemos que esperar para medir la fuerza al interior del país de la Asamblea Nacional, si hay los recursos suficientes para sobrevivir y para establecer políticas de algún tipo que le den un cierto sustento social.

El gobierno de Nicolás Maduro parece ser que no sufre mucho, a pesar de todos los problemas económicos que ha tenido Venezuela todavía tiene recursos.

“En el contexto internacional, tiene algunos aliados muy importantes: Rusia, China y Turquía que están muy interesados en algunos de los productos de Venezuela; el primero de ellos el petróleo. Venezuela descansa sobre la reserva más grande del mundo de petróleo, pero aparte de eso, tiene una enorme cantidad de metales preciosos, de metales industriales que sirven para el desarrollo de las nuevas tecnologías, además de que le han prestado dinero. De hecho una parte del petróleo venezolano se va para China y Rusia”.

Asimismo, el gobierno estadounidense también le compra petróleo a Venezuela. La mitad de las ventas venezolanas de petróleo al extranjero va hacia Estados Unidos que le paga dólar sobre dólar.

“Es una posición ambigua, por una parte está presionando en términos políticos, pero por otra, está dando recursos para el sostenimiento del gobierno. Es un juego bastante diabólico”, concluye el titular del CIALC.

 

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