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LA ACADEMIA COMO UN AGENTE DE DESARROLLO ANTE LA INMINENTE INDUSTRIA 4.0

Yair Piña
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Actualmente nos preguntamos, ¿qué está pasando en el mundo?

El mundo en el que vivimos está cambiando a cada segundo, cada minuto vemos la aparición de nuevas tecnologías. Y día a día vemos una brecha cada vez mayor entre el progreso y la capacidad de la sociedad para hacer frente a sus consecuencias. Ya sea un cambio inminente en la naturaleza del trabajo a medida que la tecnología cambia los sistemas de producción, o las implicaciones éticas de la reingeniería de lo que significa ser humano, los cambios que vemos a nuestro alrededor amenazan con abrumarnos si no podemos colaborar para comprenderlos y dirigirlos.

El profesor Klaus Schwab, presidente del Foro Económico Mundial comenta lo siguiente en su libro titulado “La cuarta revolución industrial”:

Estamos en el borde de una revolución tecnológica que alterará fundamentalmente la forma en que vivimos, trabajamos y nos relacionamos unos con otros. En su escala, alcance y complejidad, la transformación será diferente a todo lo que la humanidad haya experimentado previamente.

Aún no sabemos cómo se desarrollará la Cuarta Revolución Industrial, pero una cosa es clara: la respuesta debe ser integral y exhaustiva, involucrando a todos los actores de la política global, desde los sectores público y privado hasta la academia y la sociedad civil[L1] .

Hoy la Cuarta Revolución Industrial es un nuevo capítulo en el desarrollo humano, habilitado por extraordinarios avances tecnológicos acordes con los de la primera, segunda y tercera revoluciones industriales.

Los universitarios de México nos hemos dado cuenta de que estos avances están fusionando los mundos: físico, digital y biológico de formas que crean una gran promesa acompañada de una gran responsabilidad. El rápido desarrollo, la diversidad y profundidad de esta revolución nos obliga a reconsiderar cómo buscamos desarrollarnos como países y cómo las organizaciones crean valor e incluso lo que significa ser humano en el siglo 21.

La Cuarta Revolución Industrial es algo más que un cambio impulsado por la tecnología; es una oportunidad para ayudar a todos, incluidos los responsables políticos, líderes industriales y empresariales, las personas de todos los estratos sociales y todas las naciones, para aprovechar las tecnologías convergentes para crear un futuro inclusivo, sustentable y productivo, principalmente centrado en el beneficio y evolución del ser humano.

Es una gran oportunidad la que tenemos los universitarios en el ecosistema de las nuevas tecnologías para mejor la sociedad actual con la mira y el objetivo de no cerrarnos a las aulas, sino ser disruptivos en nuestra adquisición de conocimientos acorde con el siglo en el que vivimos.

Gran parte de los cambios sistémicos que marcará el inicio de la Cuarta Revolución Industrial enfatizarán más que nunca la necesidad crítica de un compromiso colaborativo en torno a temas cada vez más complejos y en rápida evolución. Necesitamos nuevas formas de trabajar juntos para abordar los problemas que surgen más rápido que nunca, brindar claridad del entorno operativo para las empresas y brindar a la sociedad la confianza de que se está moviendo hacia un futuro tecnológico donde las oportunidades y los beneficios superan los riesgos y las incógnitas.

Los universitarios de México debemos de asumir el compromiso y responsabilidad de que debemos introducirnos en nuevas áreas y fomentar su desarrollo para el crecimiento de nuestro país acorde con acelerado desarrollo que el mundo está experimentando.

Sabemos del mandato institucional de las universidades para reunir a los mejores talentos, junto con las estructuras de incentivos que recompensan la investigación y el desarrollo a largo plazo, esto fortalece su poder para efectuar un cambio de paradigma entre lo que vivimos ahora como nación y lo que podemos vivir en unos años a beneficio de la sociedad. Es decir, la academia debe de tomar la responsabilidad y las riendas de ser una vanguardia de la cuarta Revolución Industrial.

El liderazgo de la triple hélice (academia-industria-gobierno) en estos tiempos complejos requiere nada menos que un cambio total de nuestros modelos mentales, un cambio gradual en el compromiso de colaboración y la capacidad de visualizar colectivamente los futuros que queremos crear, y gestionarnos lejos de las distopías que el progreso tecnológico puede evocar.

De acuerdo con el último punto la academia, la sociedad, la industria y el gobierno de nuestro país deben de iniciar su restructuración interna y disrupción al considerar los temas que dirigen la Cuarta Revolución Industrial como parte de sus planes de estudios, cadenas y procesos que los identifican como hélices de la sociedad. Los cuáles son los siguientes:

 

  • Inteligencia Artificial y Aprendizaje Automático
  • Internet de las cosas y dispositivos conectados
  • Big Data y Computación en la Nube
  • Movilidad autónoma y urbana
  • Drones y exploración espacial
  • Comercio digital y flujos de datos transfronterizos

Estas tecnologías emergentes de la Cuarta Revolución Industrial están cambiando rápidamente la forma en que interactúan las personas, los negocios, la sociedad y las naciones, pero sobre todo las universidades. Estas tienen un papel fundamental que desempeñar y es necesario aumentar el dinero destinado a las Universidades para lograr ofrecer esta disrupción tecnológica al alumnado porque su capacidad radica en tres dimensiones principales: desarrollo de nuevas tecnologías; lidiando con las consecuencias más amplias de la cuarta Revolución Industrial; y educando a la próxima generación.

No hay porque temer a la tecnología ni a la disrupción ya que no es una fuerza exógena sobre la cual los humanos no tenemos el control. Al contrario, lo tenemos y todos somos responsables de guiar su evolución, en las decisiones que tomamos a diario como estudiantes, académicos, empresarios, industriales, políticos, pero sobre todo humanos. Por lo tanto, debemos aprovechar la oportunidad y el poder que tenemos para dar forma a la Cuarta Revolución Industrial y dirigirla hacia un futuro que refleje nuestros objetivos y valores comunes en el desarrollo y crecimiento sustentable de nuestro México.

En palabras del presidente del Prof. Klaus Schwab:

LA CUARTA REVOLUCIÓN INDUSTRIAL, FINALMENTE, CAMBIARÁ NO SOLO LO QUE HACEMOS SINO TAMBIÉN LO QUE SOMOS.

Es decir, estamos formando el futuro.

 

-o0I0o-

[L1]“Estamos al borde de una revolución tecnológica que modificará fundamentalmente la forma en que vivimos, trabajamos y nos relacionamos. En su escala, alcance y complejidad, la transformación será distinta a cualquier cosa que el género humano haya experimentado antes”, vaticina Klaus Schwab, autor del libro “La cuarta revolución industrial”, publicado este año. Fuente

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