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Cómo nos afecta el cambio de horario

Michel Olguín Lacunza/Diana Rojas García
El investigador Raúl Aguilar recomendó cambiar el horario de alimentación días antes para que el reloj circadiano capte estas señales y le sea más fácil la transición

Con cada cambio de horario (verano o invierno) las personas pueden experimentar dificultades en su adaptación. Algunas parecerán zombis, otras “peces en el agua”. De hecho, “todos reaccionamos de diferente forma, dependiendo de las características de cada uno”, explicó Raúl Aguilar Roblero, investigador del Instituto de Fisiología Celular de la UNAM.

Esto se debe a que todos los seres vivos tienen un reloj circadiano ubicado en el hipotálamo del cerebro, que se encarga de coordinar a todo el organismo. Este reloj usa dos señales muy importantes para sincronizarse: la luz del Sol y el horario de alimentación.

Este fenómeno permite que todas las funciones ocurran en el momento adecuado del día para que el cuerpo funcione armónicamente, dijo el académico universitario.

“Y así como tenemos un color de ojos, cabello y piel, también estamos codificados en nuestros genes como personas nocturnas o matutinas”.

Aguilar Roblero refirió que para algunas personas es fácil levantarse al amanecer, pero deben acostarse temprano. Por el contrario, existe gente nocturna que duerme hasta tarde y no se levanta de madrugada.

Cada día, nos vamos a dormir a la misma hora del día y nos despertamos a la misma hora, esto pareciera un hábito pero “en realidad es mucho más que eso, porque está regulado por el reloj circadiano, por esta razón, es difícil para el organismo realizar el cambio de horario”, aseguró el investigador universitario.

Ahora bien, este cambio afecta al organismo pero no causa un gran daño. “Sentimos que nuestro cuerpo protesta por lo que está pasando, pero no nos va a enfermar, finalmente nos adaptamos”.

Recomendaciones 

Para Aguilar Roblero el organismo puede adaptarse en un lapso que va de tres días hasta la semana completa, y depende de si la persona es matutina o nocturna. “Para algunos será más fácil el horario de verano y para otros el de invierno”.

¿Qué podemos hacer para adaptarnos mejor? Aguilar Roblero recomendó cambiar el horario de alimentación días antes para que el reloj circadiano capte estas señales y le sea más fácil la transición.

Asimismo, acotó que antes de dormir no se utilicen dispositivos con pantallas luminosas como computadoras, tabletas y celulares, porque esta luz manda señales al organismo para seguir despiertos. Lo ideal para descansar es quedarse completamente a oscuras, esto ayuda al organismo a entender que es hora de dormir.

Finalmente, aconsejó no ejercitarse antes de dormir porque pasarán al menos dos horas para que el organismo llegue al sueño.

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