Cartelera Cultura

Estreno mundial de la ópera de cámara Luciérnaga, en la inauguración del Festival Vértice

Cultura UNAM/René Chargoy/Fotos: Barry Domínguez
Se trata de un monodrama musical a una sola voz sobre la libertad y la resistencia del individuo ante el poder y la represión

El Festival Vértice. Experimentación y Vanguardia dio inicio en su segunda edición con el estreno de la ópera de cámara Luciérnaga: 12 días de encierro no apagaron la luz,   basada en la figura de la poeta uruguaya Alcira Soust Scaffo. La ópera es autoría de Gabriela Ortiz con libreto de Silvia Peláez, y está escrita para soprano, actor, ensamble y multimedia.

Se trata de un monodrama musical a una sola voz sobre la libertad y la resistencia del individuo ante el poder y la represión. El punto de partida para su desarrollo son las dos fuerzas vitales que “le permiten a Alcira sobrevivir el encierro: su convicción política y su amor incondicional por la poesía”, de acuerdo a la misma compositora.

Con esas dos premisas se va explorando un “mundo metafórico y terrenal, onírico y violento, crítico y poético, bello y doloroso”. Es un viaje dramático que va de lo concreto hasta lo más íntimo y abstracto del interior de la poeta. La dupla creativa de Ortiz y Peláez se planteó el reto de lograr una síntesis dramática que el público avaló en el estreno de la obra con sus aplausos.

La libretista trabajó con la yuxtaposición de imágenes siempre siguiendo un riguroso relato del encierro fortuito que padeció Alcira durante doce días en la Torre 1 de Humanidades, cuando el ejército ocupaba las instalaciones de Ciudad Universitaria en septiembre de 1968. En sincronía, la compositora construyó un universo sonoro, sutil y poderoso, utilizando para ello algunos elementos electroacústicos que fueron abriendo espacios para acentuar los contrastes entre lo lúdico y lo desafiante.

Se proyectaron imágenes alusivas al movimiento del 68, conjuntadas con otras de carácter onírico que funcionaron para seguir visualmente los delirios del personaje, como aquel que se representa en una escena donde se imagina que el baño se transforma y se relaciona con el agua de una manera no sólo poética sino muy real y opresiva, pues se amplifica como un elemento cuyo goteo simboliza el transcurso del tiempo.

Los silencios intercalados invitan a reflexionar y adquirir conciencia de lo que es el sonido, y es precisamente eso lo que se emula en la ópera Gabriela Ortiz, la primera mexicana en ingresar como miembro de número a la Academia de Artes y en ganar el Premio Nacional de Artes y Literatura, en 2016, en su especialidad.

Esta ópera de cámara fue comisionada por la Coordinación de Difusión Cultural de la UNAM y el Festival Vértice. La compositora la conceptualizó como algo muy íntimo, por lo que decidió emplear una orquestación pequeña pero con mucha sustancia. La instrumentación que definió es diversa: metales, alientos de madera, percusión, piano y cuerdas, representantes de cada familia instrumental.

Pieza profunda y sofisticada que retrata temporalmente el universo de una mujer que circunstancialmente se concibe como una luciérnaga apagada, y que se cuestiona una y otra vez cuándo ha de ver de nuevo la luz del día. Soledad que lleva a un diálogo interno, pero que por momentos deja entrever luz y esperanza.

La dirección musical de Ludwig Carrasco potencia los valores operísticos y musicales de Luciérnaga, al igual que la voz de la joven soprano Cecilia Eguiarte, ganadora del primer lugar en el concurso Francisco Araiza 2014. La dirección de escena es de David Attie.

Luciérnaga se realiza en el contexto de las actividades conmemorativas del 50 aniversario del Movimiento Estudiantil de 1968 y el Festival Vértice, organizados por la UNAM. Las siguientes dos funciones son este jueves 11 a las 20 horas y el sábado 13 a las 17 horas en la Sala Miguel Covarrubias del Centro Cultural Universitario (Insurgentes Sur 3000, Ciudad Universitaria).

 

Deja tu comentario

Comentarios