Cultura

Las orquestas Filarmónica de la UNAM y Sinfónica del IPN recordaron con música la Marcha del Silencio del 68

CulturaUNAM/Eloísa Farrera/Fotos: Barry Domínguez y Verónica Rosales

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El evento organizado por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y el Instituto Politécnico Nacional (IPN), con el apoyo del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), se acompañó por un performance mientras se interpretaba la pieza 4:33 de John Cage
El silencio se volvió a imponer hoy al medio día frente al Museo Nacional de Antropología, a 50 años de la movilización estudiantil de 1968. Fueron 4 minutos con 33 segundos.
Ante decenas de trabajadores, estudiantes y familiares de estudiantes de la UNAM y del IPN, así como público en general, la Orquesta Filarmónica de la UNAM (OFUNAM) y la Orquesta Sinfónica del IPN (OSIPN) ofrecieron un concierto en la explanada rosa del Museo Nacional de Antropología para recordar la histórica Marcha del Silencio que partió de este lugar hacia el Zócalo, hace ya medio siglo.
A cargo del director invitado Juan Carlos Lomónaco, el recital arrancó con las Marchas de Duelo y de Ira, de Arturo Márquez, obra comisionada por la UNAM para el aniversario 40 del movimiento estudiantil; luego fue interpretada la Sinfonía No. 3Heroica, de Beethoven, y, finalmente, concluyó con la pieza 4:33, una obra contemporánea que privilegia el silencio del teórico musical John Cage, la cual estuvo acompañada de un breve perfomance.
De las sillas del público, en medio del conmovedor silencio de 4:33, un grupo de mujeres empezó a levantarse de sus lugares para salir en fila de la carpa montada para el evento. Calladas. Serias. Emotivas. Seguras.
En el escenario, los violines y los chelos de ambas orquestas simulaban ser tocados. Los músicos hacían movimientos pero respetando el sonido del silencio. El sonido de un silencio que Lomónaco dirigía a ratos. El sonido de un silencio que dice mucho y recuerda la emotiva movilización que partió de este lugar hace 50 años, con una mezcla de miedo e incertidumbre, pero que con mucho coraje y valentía desafió a un gobierno que ya los venía amenazando e intimidando.
Tras un gran aplauso, el recital concluyó con un gran “¡Goya! ¡Goya! ¡Cachún, cachún ra, ra!…”, de la UNAM, y un “¡Huelum! ¡Huelum! ¡Gloria! ¡A la cachi cachi porra!…”, del Politécnico. Todos los asistentes mantenían el puño en alto.
A ratos, sin embargo, el homenaje no podía ser ajeno a la realidad. En las puertas del Museo Nacional de Antropología un contingente de estudiantes gritó una consigna tan actual como histórica: “¡No somos porros, somos estudiantes!”. En unas horas, la movilización estudiantil de 2018 partirá nuevamente de las puertas de este museo rumbo al Zócalo, para exigir mayor seguridad en los espacios universitarios.
Este concierto conmemorativo forma parte del programa M68. Ciudadanías en Movimiento, que incluye más de cien actividades entre las que destaca el Coloquio Internacional M68. Toda la programación en: memorial68.com.mx

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