Cultura

La CIA jugó un papel central en la percepción del movimiento estudiantil del 68

CulturaUNAM, Nota: Eloísa Farrera, Fotos: Verónica Rosales.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

  • La CIA aseguró que grupos comunistas estaban detrás de los estudiantes y que fueron ellos quienes iniciaron los disparos en Tlatelolco: Sergio Aguayo
  • La maquinaria imperial de Estados Unidos estuvo sobre México en su totalidad en aquellos años: Kate Doyle

 

 

La CIA sí influyó en el movimiento estudiantil de 1968 al alimentar la idea, nunca comprobada, de que grupos comunistas estaban detrás de la organización de las marchas y los mítines de aquellos años, además de asegurar que los jóvenes habían iniciado los disparos durante la masacre de Tlatelolco, indicó Sergio Aguayo durante la conferencia magistral La CIA y el 68. Significado, consecuencias y lecciones para el 2018, impartida el martes en el MUAC junto con la investigadora estadounidense Kate Doyle.

“Los primeros disparos fueron hechos por estudiantes desde el edificio Chihuahua (…) La mayoría de los estudiantes presentes en la terraza de los oradores estaban armados, uno de ellos con una subametralladora (…) Las tropas sólo respondieron al fuego de los estudiantes”, según un cable de Winston Scott, jefe de la estación de la CIA en México, escrito durante la medianoche del 2 de octubre de 1968 a sus superiores en Estados Unidos.

“Los rifles empleados eran nuevos y tenían borrados sus números de serie. Grupos comunistas pro Castro y pro chinos estaban en el núcleo central de ese esfuerzo y los comunistas pro soviéticos se habían sumado para evitar ser acusados de cobardes”, indicó el agente en otro cable, fechado el 5 de octubre de 1968.

Winston Scott fue jefe de la CIA en México de 1956 a 1969, años en los que logró entablar una relación muy estrecha con los presidentes en turno. Incluso le llamaban el “precónsul”. En un video de su boda en México, presentado por Aguayo en la conferencia, se podía ver como invitados de honor y padrinos del enlace matrimonial a los ex presidentes Adolfo López Mateos y Gustavo Díaz Ordaz. También hay pruebas de ello en las páginas de Sociales del Excélsior.

Díaz Ordaz, recordó Aguayo, era “agente de apoyo de la estación” de la CIA, según los documentos desclasificados por el Gobierno de Estados Unidos a propósito de la investigación sobre el asesinato de John F. Kennedy. Los archivos revelan que el ex presidente, nombrado como “LITEMPO-1”, recibía un salario mensual de forma regular por parte de la Agencia de Inteligencia. La CIA también le dio 400 dólares al mes, de diciembre de 1963 a noviembre de 1964, para el pago de sus guardaespaldas durante sus giras de campaña.

Según los archivos desclasificados referentes a la política exterior de Estados Unidos, un esfuerzo de la archivista e investigadora Kate Doyle, Winston Scott reclutó a varios agentes en México en los años 50 y 60. Uno de ellos fue Díaz Ordaz, otros habrían sido López Mateos, Luis Echeverría y Fernando Gutiérrez Barrios, cuyas carreras políticas fueron impulsadas por la CIA.

En la conferencia, Doyle destacó la importancia de seguir luchando por el acceso libre a la información y la desclasificación de archivos públicos para sacar a la luz estas y otras historias que pueden ayudar a comprender mejor nuestra realidad.

“La CIA jugaba un papel muy muy clave en ese entonces”, indicó Doyle. Pero también el Pentágono, encargado de entrenar a militares mexicanos, y el Departamento de Estado, que reportó fraudes electorales durante décadas sin denunciarlo ni presionar por un cambio. La “maquinaria imperial” estaba sobre México en su totalidad, destacó.

Para ambos académicos, uno de los retos del próximo Gobierno mexicano, liderado por Andrés Manuel López Obrador, será garantizar la defensa del acceso a estos archivos y respetar el poder de la verdad.

También es relevante crear un verdadero cuerpo de inteligencia que evalúe las amenazas del mundo para México, entre las que debería estar presente Estados Unidos dados los acontecimientos históricos y políticos actuales, insistió Aguayo. Washington sí cuenta con ese análisis y México es catalogado como una amenaza. “¿Por qué no es lo mismo de este lado?”, cuestionó.

Finalmente, a los estudiantes les hicieron ver que el espionaje sigue tan activo como siempre e incluso más intenso con los celulares y las redes sociales, tanto en Estados Unidos como en México. “Es triste pero real”, dijeron.

La conferencia magistral La CIA y el 68 fue organizada en el marco del Coloquio Internacional M68. Ciudadanías en Movimiento. Revisa la cartelera completa en: memorial68.com.mx.

 

Deja tu comentario

Comentarios