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La muerte de Villano III pone fin a una generación de ídolos de los 70

Fabiola Méndez/ Francisco Medina

Con el fallecimiento del luchador Arturo Díaz Mendoza, mejor como conocido como Villano III, muere una de las principales figuras del pancracio mexicano y heredero de una dinastía perteneciente a la considerada época de oro de la Lucha Libre.

“Significa una pérdida para el ámbito luchístico, obtuvo grandes triunfos como la cabellera del Perro Aguayo y la máscara de Pegasus Kid, fue un gran exponente de la generación de los años setenta y conquistó el corazón de la gente”, afirmó José Ángel Garfias Frías, investigador de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM.

Para el doctor en Ciencia Política, la generación de luchadores a la que perteneció Villano III se caracterizó por no tener promoción en televisión, “fueron luchas de arenas y eran ídolos del pueblo, no tenían físicos muy desarrollados pero se caracterizaban por ser muy aguerridos, retaban a luchadores de todo tipo”.

En ese contexto, Garfias Frías explicó que la Lucha Libre es cíclica porque hay ocasiones en que la gente llena las arenas y días en los que baja la afluencia. Además, apuntó que ha cambiado la forma en cómo se consume la lucha hoy en día en comparación con décadas anteriores, “hoy los asistente ven más espectáculo, es más teatral, mas aéreo, más rudo”.

La muerte de un ídolo como Villano III (contaba 66 años), es lamentable ya que era uno de los pilares de la Lucha Libre. Un espectáculo que adquiere cada más visibilidad. “Actualmente, el auge ha incrementado debido a que la lucha fue declarada como Patrimonio Cultural Intangible de la Ciudad de México, se ha consolidado con la afición y hay nuevos ídolos”.

En ese sentido, la lucha no será un tema de moda pero estará presente en México y se exportará al mundo, es un producto mucho más atractivo cada vez, “esperemos que el reconocimiento de patrimonio otorgado por el gobierno de la Ciudad de México se extienda a Patrimonio de la Humanidad”.

Finalmente, el investigador exhortó a la población a asistir a las arenas del país, comprarse una máscara, comer lo que se expende a las afueras y disfrutar de este espectáculo cien por ciento mexicano, “en otros deportes a veces quedamos muy mal como en el futbol, pero la Lucha Libre nunca nos decepciona”.

 

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