Campus Psicodiálogos

Mi autobiografía

Rina Martínez Romero*

Las imágenes constituyen una excelente excusa para que los jóvenes puedan hablar de sí mismos y narrar su biografía. Una forma de hacerlo es seleccionando las cinco fotografías de los momentos más representativos de su vida y describirlas.

A los adolescentes les gusta tomarse fotos todo el tiempo y compartirlas. Pero cuando se les pidió que eligieran cinco fotografías, pidieron tiempo para pensar y poder seleccionarlas, pues se les hacían muy pocas para contar todo lo que habían vivido a sus 18 años de vida…

Los jóvenes se caracterizan por estar en una búsqueda permanente de su identidad personal y sexual. Tuvieron que recurrir a sus padres y hermanos para buscar las fotografías de las etapas anteriores a su vida adolescente. Y una vez que encontraron las cinco fotos que mejor los representaban dijeron que…

Mi fotobiografía en cinco imágenes…

  • “La primera foto que elegí es cuando tenía 6 años de edad, me fui con toda mi familia de campamento. Me gustó festejar mi cumpleaños en mi lugar favorito. Me veo sonriente y muy feliz. La segunda es cuando bailé una danza regional del estado de Veracruz. La tercera fue cundo cumplí 15 años y fui muy feliz porque fue cuando supe que había entrado a la UNAM. En la cuarta estoy con mi primer novio, ji ,ji, bueno fue la primera vez que me sentí segura y tranquila con alguien que es noble y siempre da lo mejor de sí, y claro, que no es de mi familia. Y la última es cuando fui a un concierto de música con mi mamá. Fue increíble porque a ella también le gustó mi artista favorito”.
  • “En esta fotografía festejé mi primer cumpleaños, un año de vida. Uno de los motivos para festejar fue que aprendí a usar la bacinica y así ahorraríamos dinero. Esta segunda fotografía mía es una de mis favoritas en la vida, es muy especial, pues demuestra una sonrisa sincera y sin maldad. Estaba en la fiesta de un amigo y yo tenía cinco años. La tercera es una ¡Foto súper padre! De mis mejores poses. Me gusta porque la usa mi papá, yo tenía 6 años y me gradué del kínder con todo y toga y birrete. En la cuarta foto acababa de terminar la primaria, aprendí a hacer amigos fue una gran etapa, aunque a esta edad casi no sonreía (10 años). En mi foto actual estoy con una de mis hermanas. Uno de mis grandes tesoros que me dio la vida. Yo soy su caballero y ella mi princesa”.

 

La inquebrantable búsqueda de sí mismos, lleva a los adolescentes a utilizar diversos recursos y ayudas para saber de dónde vienen, en dónde están y hacía dónde se dirigen. Las fotografías de sus vidas se convierten en pequeños tesoros que les permiten narrar sus propias historias, las anécdotas más divertidas y significativas de sus vidas, y sentir un orgullo extraordinario al saberse vivos y con un enorme potencial que explotar.

 

*Doctora y profesora Titular “C” T. C. Definitiva

Escuela Nacional Colegio de Ciencias y Humanidades, CCH-UNAM.

 

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