Humanidades Nacional NewsFeed

El día que gobernó el miedo

Daniel Francisco / Video: Nayeli Manuel / Voz: Deyanira Morán

22 de julio de 1968

Jorge Volpi dice que “a partir del 22 de julio de 1968, en Palacio Nacional, comenzó a gobernar el miedo. El miedo de Díaz Ordaz hacia el desorden”.

Cita en su libro La imaginación y el poder. Una historia intelectual de 1968 que “la noche del 22 de julio el noticiero televisivo Excélsior no prestó atención alguna a las reyertas pandilleriles ocurridas en la Ciudadela. Nadie sospechaba que ese pleito callejero sería el inicio de un movimiento estudiantil tan importante como el francés”.

El presidente Gustavo Díaz Ordaz, comandante supremo de las Fuerzas Armadas, se informaba por medio de sus órganos de inteligencia. El Tlatoani atrapado en su palacio, reacio al diálogo, vería desde el núcleo del poder, el inicio del movimiento estudiantil. La disidencia encabezada por la juventud. La armonía del México de las Olimpiadas cuestionada. Los estudiantes tomaban la estafeta de los ferrocarrileros, los médicos y los campesinos. También habría represión.

Los primeros días

22 de julio de 1968

“Alumnos de las vocacionales 2 y 5 del IPN y de la Preparatoria privada Isaac Ochoterena se enfrentan en un pleito callejero con motivo de un partido de futbol, azuzados por pandillas de la zona. Como los pandilleros han anunciado que volverán al día siguiente, las autoridades del IPN solicitan la intervención de la policía”.

23 de julio de 1968

“Durante tres horas hay enfrentamientos entre ganaderos, estudiantes de la Preparatoria Isaac Ochoterena y de las vocacionales del IPN. Varios profesores resultan heridos y un estudiante es seriamente lesionado”.

Algunas voces excepcionales advirtieron desde la prensa sobre el riesgo de la cerrazón, de reprimir. El escritor Ermilo Abreu Gómez escribió en su columna de El Heraldo de México el 23 de julio de 1968: “Los jóvenes sienten algo que no marcha bien en la organización social de los pueblos (…) Así, es preciso oír y atender la voz de los estudiantes, porque el instinto de la juventud nunca se equivoca. Tras ella está la razón de la justicia, la razón misma de la vida actual y futura”.

Deja tu comentario

Comentarios