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Deportes

Nueva generación de especialistas en medicina deportiva

Dirección General del Deporte Universitario/Rodrigo de Buen/Fotos Jacob Villavicencio
Rubí Cabrera Mejía, Samantha Rodríguez Sánchez y Janet Ávila Olivares culminaron con éxito los tres años que tiene de duración dicha especialidad médica en esta Casa de Estudios

Una nueva generación se graduó de la especialidad en Medicina de la Actividad Física y Deportiva en la UNAM, conformada por tres brillantes alumnas universitarias: Janet Ávila Olivares, Rubí Cabrera Mejía y Samantha Rodríguez Sánchez.

Las tres egresadas fueron reconocidas en ceremonia encabezada por el Director General del Deporte Universitario (DGDU), Alejandro Fernández Varela, quien felicitó a las universitarias y reconoció su esfuerzo por haber concluido exitosamente sus estudios, pues tiene un alto grado de dificultad el ingreso a dicha especialidad médica, que desde su creación en 1985 han egresado un total de 93 especialistas de 22 generaciones en esta Casa de Estudios.

Cada año compiten más de 25 mil médicos generales por una de las 6 mil 100 plazas disponibles para realizar estudios de especialización en México y únicamente 7 son para la especialidad en Medicina de la Actividad Física y Deportiva: 3 para la sede de la Dirección de Medicina del Deporte de la Dirección General del Deporte Universitario (DGDU) y 4 más para la sede de la Universidad Autónoma de Nuevo León.

Además, Fernández Varela subrayó el gran trabajo que las tres alumnas hicieron, pues desarrollaron sus estudios al mismo tiempo que compartieron y practicaron sus conocimientos con la comunidad universitaria y los deportistas de la UNAM, a quienes atendieron durante su estadía en dicha especialidad médica.

Janet Ávila, egresada como médico cirujano de la UNAM, Rubí Cabrera, de la Universidad Autónoma de Baja California, y Samantha Rodríguez, de la Universidad Autónoma del Estado de México, coincidieron en señalar su agradecimiento a esta Casa de Estudios por haberles permitido llevar a cabo sus estudios de especialización.

“La especialidad me permitió tener un conocimiento más amplio de la estructura del deporte y la interrelación con otras áreas, como la nutrición, la coordinación con los entrenadores, la prevención de lesiones y la higiene en el atleta. Formar parte de la UNAM es motivo de orgullo y brindarle a mi casa de estudios el conocimiento que me otorgó, por medio de la especialidad, con nuestros atletas universitarios, fue algo realmente emocionante y gratificante”, señaló Janet Ávila.

“Tuve la oportunidad de conocer a muchas personas y hacer nuevos amigos, que formaron una especie de familia para mí. Aunado al prestigio que tiene la UNAM, me llevo ese cachito de haber sido formada por una gran institución. Escogimos el cuidar de los demás en esta profesión. Me llevo conocimientos y experiencia para forjar nuevos caminos, en nuevos lugares”, expresó por su parte Rubí Cabrera.

Para Samantha, el haber estudiado dicha especialidad le ha permitido enfocarse a los deportistas y también a personas con alguna patología, o que van a comenzar a hacer ejercicio: “Eso es algo que actualmente se necesita mucho, por la epidemia de obesidad que se presenta en niños y adultos. Y todas las patologías coadyuvantes que vienen por culpa de este mal. Y haber estado en la UNAM me cambió la forma de ver las cosas, de estudiar, de aprender a ser crítica, tolerante”.

De acuerdo con Cristina Rodríguez, directora de Medicina del Deporte, quienes ingresan a esta especialidad deben contar con 6 años de la carrera de médico cirujano y la especialidad en Medicina de la Actividad Física y Deportiva tiene una duración de 3 años.

En el primer año atendieron a pacientes sanos con actividad física. El segundo año a pacientes con enfermedades crónico-degenerativas, como diabetes, hipertensión, obesidad, osteoporosis, pacientes con síndrome metabólico, a quienes trataron también con actividad física.

Por último, en el tercer año, se enfocaron en alto rendimiento, luego de la asignación de un equipo representativo de la UNAM, al que siguieron durante toda la temporada, en todos los partidos, entrenamientos, además de consultas médicas y la realización de evaluaciones morfofuncionales a cada uno de los integrantes del equipo.

Al concluir los tres años, realizan un trabajo terminal, donde presentan un protocolo de investigación, hacen una tesis, presentan un examen y al final es el posgrado de la Facultad de Medicina quien valida y otorga el diploma de especialista.

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