Campus

Más que un centauro, el ensayo debe ser una tortuga ninja: René López Villamar

Omar Páramo/edición: Francisco Medina
Aunque hable de libros ante una cámara no me considero un booktuber, sino un videoensayista
Comparte con tus amigos
  • 350
    Shares

Alfonso Reyes decía que el ensayo es el centauro de los géneros, pero para René López Villamar esta definición ha sido rebasada y hoy más bien sería una tortuga ninja adolescente mutante, convicción que intenta reflejar en cada uno de los videos que sube a Teoría del Caos, su canal de YouTube, donde lo mismo hay espacio para la literatura que para el cine, la música, los paseos por la ciudad, las compras en el tianguis, las bicicletas o la gastronomía asiática.

“Aunque hable de libros ante una cámara no me considero un booktuber, sino un videoensayista. No obstante, me acaban de nominar a los Keng Awards en la categoría de Mejor Canal de BookTube, así que, después de todo, a lo mejor sí soy un booktuber”.

Una defensa de la libertad textual, un método garantizado para entender todo lo que lees o un listado de por qué Rayuela de Cortázar no ha envejecido bien son algunos de los clips de René y, a diferencia de lo que haría un youtuber convencional, en todos suele insertar fragmentos de él cocinando, retratos urbanos o alguna escena inusual que, de alguna manera, se conecta con el tema a desarrollar.

Invitado por la UNAM a participar en el Festival Vértice, el exeditor de la revista Tierra Adentro explicó que esta manera sui géneris de crear contenidos tiene mucho que ver con el nombre de su canal, Teoría del Caos, el cual a su vez se inspira en aquellos días en que estudiaba Ingeniería Electrónica y comenzaba a entender los rudimentos de las tecnologías analógicas.

“Al trabajar con ondas de radio te enfrentas a fenómenos muy extraños, las cosas no funcionan como esperas y no hay una explicación sencilla para ello. Incluso si pusiste los circuitos y transistores siguiendo un manual puedes terminar captando la señal de un aparato ubicado a dos cuadras de distancia o en el otro lado del mundo. Así, en mis videos siempre intento establecer relaciones inconexas y ver cómo un libro se vincula con cierta película o se relaciona con mi vida, es decir, un poco como funciona el caos”.

Mutante y orgulloso

A la pregunta de por qué un ingeniero en electrónica habla de libros en la red, René López responde que era algo de esperarse, pues también hizo la carrera de Letras Hispánicas en la UNAM. “Esta mezcla de intereses se debe a ese gen mutante en mi ADN, el cual se aprecia en mi trayectoria laboral y en lo que hago”.

Haberse formado académicamente en áreas tan disímbolas también ha hecho que en cada uno de sus trabajos, tarde o temprano, sus jefes lo involucren en proyectos que conjugan lo digital y lo literario, experiencia que más tarde lo animaría a grabar cápsulas literarias para YouTube, en una suerte de experimento personal que rápidamente se tradujo en pulgares arriba, comentarios, interacción con la comunidad y en miles de reproducciones.

“Saber de tecnología y humanidades me permite tomarme libertades, jugar con elementos técnicos y entrelazar temas. Lo usual en el booktube es filmarse a cámara fija y seguir formatos preestablecidos, por eso me considero más bien un videoensayista, aunque mis amigos booktubers me dicen ‘eres de los nuestros’, de ahí la etiqueta. Es un poco como en Los detectives salvajes, donde si te invitan a formar parte del real visceralismo casi en automático estás dentro”.

Para López Villamar, lo atractivo del ensayo es su posibilidad de ser encrucijada del mundo y uno de sus mejores exponentes —y una de sus inspiraciones— es Douglas Richard Hofstadter, quien en su libro Gödel, Escher, Bach: an Eternal Golden Braid lo mismo mete fábulas y partituras que reflexiones filosóficas y fórmulas matemáticas.

“Es un poco este aspecto mutante y ninja del que he venido hablando y que también hace posible que un videoensayista sea al mismo tiempo un booktuber o que un ingeniero tenga una carrera en letras”.

Sobre el último punto, René criticó esa actitud tan visible en México, donde es frecuente escuchar a alguien decir: yo estudié humanidades porque no quería saber nada de matemáticas, o yo me metí a Actuaría o Ingeniería porque mi interés es hacer dinero.

“Sin embargo, al hablar con gente de otros países me doy cuenta de que esto está cambiando y muy rápido, pues alrededor del mundo cada vez hay más gente con una preparación técnica muy sólida y, al mismo tiempo, interesada en la cultura, las letras y la música. Eso nos hace más fuertes y mejores en todos los aspectos. Quizá el responsable de todo sea un gen mutante, pero uno que también es ninja y que debemos inocular para crecer como sociedad”.

Deja tu comentario

Comentarios

A %d blogueros les gusta esto: