Cultura

El Túnel Memoria y Tolerancia, un minimuseo itinerante que viaja a universidades de todo México

Omar Páramo/edición: Francisco Medina
Hasta el momento el túnel ha pasado por las universidades como la Iberoamericana, Intercontinental y Del Valle Tlalpan

El Túnel Memoria y Tolerancia es un proyecto itinerante que durante los próximos tres años viajará a universidades de todo el país. “Es como un Museo Memoria y Tolerancia (MyT), pero condensado. En estos días estaba por instalarse en la Escuela Nacional de Trabajo Social de la UNAM, pero debido a las emergencias derivadas del temblor del pasado 19 de septiembre, tuvimos que ponernos en pausa. Esperamos estar en CU en breve”, expuso Vivian Silberstein, directora de Relaciones Institucionales del MyT.

En su interior, esta estructura tubular ofrece un recorrido por algunos de los capítulos más oscuros de la humanidad, como el holocausto o los genocidios registrados en Armenia, Camboya, Ruanda la ex Yugoslavia o Guatemala, mientras que por fuera se plantean posibles soluciones ya sea a lastres como la discriminación ya sea por color de piel, capacidades físicas o preferencias sexuales.

“La respuesta ha sido sorprendente; no hay lugar al que vayamos donde no se acerquen más instituciones pidiendo que llevemos el túnel a sus instalaciones, lo cual aprovechamos pues nuestro objetivo es ahondar más sobre estos temas, pues a la par organizamos actividades académicas, como charlas a cargo de expertos”, añadió.

El periplo de este proyecto comenzó en 2016 y desde entonces ha llegado a aproximadamente 40 mil jóvenes y este año, gracias al apoyo de la Embajada de Alemania, ha sido posible no sólo pulir los contenidos y afinar la museografía, sino crear cuatro túneles idénticos a fin de llegar a más lugares.

A decir de Silberstein, esto representa un gran apoyo y ha ampliado el alcance considerado en un principio, “pues MyT es una asociación civil y, al mismo tiempo, es un museo privado que requiere allegarse recursos, lo que usualmente logra a través de lo colectado con la venta de los boletos en taquillas. Que la diplomacia germana nos respalde en esto nos abre nuevos horizontes”.

Y es que la clave de esta iniciativa es justo ésa, viajar lo más lejos que se pueda y alcanzar lugares que a los que un museo usualmente no llegaría, como las explanadas de una universidad o a la salida de las aulas donde los jóvenes toman clase.

“Nuestra intención es mover a las nuevas generaciones a la reflexión y cubrir las lagunas formativas de ciertas disciplinas, ya que hemos constatado que personas que estudian Ingeniería o Medicina que ignoran que en Guatemala hubo un genocidio, simplemente porque se trata de asuntos no considerados en sus temarios”.

Para lograr que el túnel sea itinerante se diseñó para pesar poco, poder desarmarse, caber en cualquier camión de mudanza y ser armado prácticamente sin herramientas entre seis personas, aunque al mismo tiempo se cuidó que los materiales fueran capaces de soportar las inclemencias de la intemperie, como el agua, el Sol, el frío o el viento.

“Debe ser muy resistente, pues nos debe preservarse en condiciones óptimas de aquí al año 2020”, apuntó Vivian Silberstein.

Hasta el momento el túnel ha pasado por las universidades como la Iberoamericana, Intercontinental y Del Valle Tlalpan, en breve viajará a Querétaro, al Centro Cultural Gómez Morín, y se espera que muy pronto llegue a la Escuela Nacional de Trabajo Social, una vez que en la UNAM las actividades recuperen su cauce normal tras el sismo.

“Lo más relevante de este proyecto es que fomenta una cultura de paz a partir de la tolerancia, la cual no debe entenderse como aguantar, sino como promover una relación armónica entre nuestras diferencias y formas de entender el mundo, lo cual sólo se logra a partir del respeto y el diálogo”.

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