Investigación y ciencia

Vidas truncadas

Fabiola Méndez/edición: Damián Mendoza
La muerte de Mara Fernanda Castillo Miranda es el feminicidio numero 83 que se ha cometido en lo que va de este año en Puebla, cifra que supera ya los cometidos en 2016

 

Más de diez mil mujeres han sido asesinadas en México de 2012 a 2016, pero menos de dos mil de estos casos han sido juzgados como feminicidios.  Las autoridades se niegan a reconocer la vida de las mujeres, “un proyecto de vida que se truncó por diferentes contextos: terminar una relación, creerte superior o con el derecho de poder hacer daño, por sentir que alguien es más fuerte que una mujer, la impunidad de los casos es del 98% porque los responsables están prófugos a pesar de que la mayoría de los casos de feminicidio es cometida por personas allegadas”, afirma Valeria Durán, reportera y autora de Las Muertas que no se ven: el limbo de los feminicidios.

La investigación de Valeria Durán, reportera de la unidad de periodismo de investigación de Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI), realizada en colaboración con la plataforma CONNECTAS (Plataforma periodística para las Américas ubicada en Colombia) y el Centro Internacional para Periodistas (ICFJ, por sus siglas en inglés), es una radiografía completa de los feminicidios en México que no presenta sólo casos aislados, refleja que el delito se comete en toda la República y, lo peor, que las autoridades no lo tipifican como tal.

La idea de investigar sobre el tema surgió el año pasado cuando en la red social Twitter se empezó a utilizar el hashtag de mi primer acoso. “Leía las historias de las chicas y noté que nadie las había tomado en cuenta cuando alzaron la voz para manifestar que habían sufrido acoso; empecé a divagar y me pregunté si sucedía lo mismo con los feminicidios. Que tal vez todos todas las cifras de homicidios dolosos se estaban engordando porque los feminicidios no se estaban tipificando como tal”.

Estaba iniciando la investigación y a la par surgió la convocatoria de CONNECTAS, plataforma que entrega becas para producción periodística, y Valeria Durán postuló su trabajo en el que buscaba entender las cifras negras de feminicidios en México: “mi hipótesis fue que los homicidios dolosos muy violentos hacia mujeres deberían de ser tipificados como feminicidios y las autoridades no lo estaban haciendo, ¿por qué? No lo sé, pero eso iba a descubrir”.

La plataforma para las Américas aceptó financiar su investigación. Valeria decidió investigar el tema de 2012 a 2016, ya que es partir del inicio de sexenio que la mayoría de los códigos penales de las procuradurías y fiscalías estatales reconoce la figura del feminicidio como delito.

Al estudiar los códigos penales de los estados, encontró que los feminicidios en México se tipifican así cuando existe una relación entre víctima y victimario, restos de mutilación, rastros de violencia sexual, exposición del cuerpo de manera pública o cuando se priva de la libertad previamente. Sin embargo, sólo 11 de los 32 estados de República tienen estás percepciones.

“El concepto de feminicidios ni siquiera está homologado en todos los estados, no lo ven  igual”, acotó Durán. Las únicas características que están presentes en todos los estados son: rastros de violencia sexual y mutilación.

Fue un trabajo de varios meses que la llevó a encontrar vacíos legales y cifras negras. “En Tamaulipas, las cifras reflejaron un sólo caso de feminicidio, pero 50 de homicidios dolosos en los que la causa de muerte fueron mutilaciones y violencia sexual, la procuraduría no había tomado en cuenta como feminicidio ninguno de esos casos”.

Las autoridades no estaban tipificando como indicaban sus códigos penales. Cada número en los datos que Valeria recibía de las fiscalías y procuradurías eran vidas, “historias con las que alguien acabo por el simple hecho de sentir que era más fuerte que una mujer, es un delito por razón de género. Las mujeres están siendo asesinadas por personas que las conocen”.

Un sinfín de argumentos absurdos y extraños de las fiscalías de los estados para no tipificar el delito como se debe no es más que un nivel de impunidad bastante alto. De las respuestas a las solicitudes de acceso a la información que Valeria hizo a todas las procuradurías estatales, logró detectar que al menos siete mil mujeres que fueron quemadas, violadas, mutiladas fueron tipificadas como homicidio doloso y no feminicidio.

Para Valeria, las leyes se prestan para justificar estos crímenes y no debe de ser así, se debe reconocer como lo que son, pero la ley tiene “salidas de escape” para que los delitos queden impunes.

En la amplia investigación que fue galardonada con el premio Rostros de la Discriminación 2017, que entrega cada año el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (CONAPRED), la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal y la Fundación “Manuel Buendía” A. C. a aquellos trabajos que promovieron una cultura de inclusión y que ayudaron a visibilizar a través del trabajo de los medios de comunicación, los muchos rostros que enmascaran las acciones discriminatorias que afectan a grandes núcleos de población.

Valeria presenta historias desgarradoras de las familias de las víctimas, quienes “inician un movimiento social en el que exigen justicia, mantienen una lucha a pesar de que han pasado varios años de la muerte de su familiar”. Historias que dejan un nudo en la garganta y un mal sabor de boca como la Margy, una madre a la que le entregan el cráneo y pies de su hija en un dragado hecho al Río de los Remedios, caso al que  las autoridades no lo tipificaron como feminicidio. https://contralacorrupcion.mx/web/femimicidiosocultos/caso_edomex.html

La periodista ya no solamente registró las cifras negras y el limbo en el que se quedan muchos casos, también logra reflejar cómo actúan las autoridades y cómo luchan sus familiares. Su investigación es una radiografía de los feminicidios y un referente para el tema ya que, aseguró Valeria, se renovarán cada año las cifras para que siga vigente

“Si las asociaciones civiles y la sociedad se suman la exigencia será mayor. Entre más gente sepa va a ser más difícil que las autoridades sigan omitiendo este delito”.

Valeria Durán estudió la carrera de periodismo digital en la Universidad Meridiano, en León Guanajuato. Trabaja en la unidad periodismo de investigación de Mexicanos contra la Corrupción y es becaria en Connectas.

Reportaje completo en: https://contralacorrupcion.mx/web/femimicidiosocultos/

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