Cultura

TCUNAM baila con libertad contra la represión en «Guantanamera»

Taller Coreográfico UNAM
Una danza de esperanza y libertad que invita a levantar la voz ante la injusticia, el abuso y la represión

Tras una exitosa e histórica Gira a Los Cabos San Lucas, considerada así por el público y los medios locales, el Taller Coreográfico de la UNAM continúa con las actividades correspondientes a su Temporada 97. En esta ocasión con la reposición de «Guantanamera» una danza de esperanza y libertad que invita a levantar la voz ante la injusticia, el abuso y la represión. El programa incluye un homenaje a Janis Joplin con «Blues cósmico» y «Rapsodia en azul» al jazz orquestado de George Gershwin. En la parte neoclásica se llevarán a escena piezas como: «Homenaje a Balanchine, «Al dormir» e «Isolda» con partituras de Ludwig van Beethoven, Richard Strauss y Richard Wagner, respectivamente.

La presentación tendrán lugar en la Sala Miguel Covarrubias del Centro Cultural Universitario (Insurgentes Sur 3000, C.U.), a las 12:30 horas, ($80.00 entrada general, con el 50% de descuento personal a maestros, estudiantes, ex alumnos y trabajadores UNAM; jubilados del ISSSTE, IMSS e INAPAM con credencial vigente).

TCUNAM baila con libertad contra la represión en «Guantanamera»

Las funciones arrancarán con “Rapsodia en azul” a la partitura homónima de George Gershwin (1898-1937), en la cual el compositor estadounidense reúne elementos fundamentales de la esencia de su país, como la tradición popular pianística, el tratamiento armónico de la música del teatro de variedades y la atmósfera del jazz y el blues. Inspirada en esta pieza, Gloria Contreras diseñó un ballet que destaca por la fuerza y la sensualidad de sus movimientos pero sobre todo por los saltos y cambios de ritmo que buscan transmitir ímpetu, esperanza y libertad sobre un ambiente impregnado de la cultura afroamericana.

Inmediatamente después se bailará «Al dormir», un solo que pertenece al ballet «Últimas canciones», en el cual se bordan temas como el amor y la despedida. La música corresponde al ciclo Cuatro últimas canciones del compositor alemán Richard Strauss (1864-1949).

Posteriormente se presentará “Homenaje a Balanchine”, pas de deux montado al segundo movimiento de la Sinfonía en do de Igor Stravinsky (1882-1971). Es una danza de movimientos precisos y vigorosos trazos que aspiran a moldear las formas musicales. Está inspirado en la concepción estética neoclásica desarrollada por el bailarín y coreógrafo George Balanchine (1904-1983).

La acción escénica seguirá con “Isolda”, un solo femenino de gran intensidad dramática en el que Contreras reelabora la muerte del personaje operístico wagneriano. Isolda muere de amor. Se extingue en lo físico para unirse en lo espiritual con Tristán, encarnando la presencia de la muerte liberadora como coronamiento necesario del amor. Su transfiguración ocurre en medio de las olas del mar, quietas y en ebullición.

A continuación se exhibirá «Blues cósmico» de Gloria Contreras a la canción homónima de Janis Joplin (1943-1970), cantante estadunidense de rock and roll y blues. La danza busca proyectar la electrizante personalidad de la artista, su postura transgresora y la gran intensidad con que interpretaba. Es al mismo tiempo un homenaje a su figura, fundamental en la historia del rock y un reconocimiento a sus aportaciones, cuya relevancia derivó en un mayor protagonismo femenino en ese género musical.

El espíritu humanista de Gloria Contreras la condujo a la creación de “Guantanamera”, obra con la que concluirán las presentaciones. Se trata de una danza de esperanza y libertad que invita a levantar la voz ante la injusticia, el abuso y la represión, creada en homenaje al escritor y poeta cubano José Martí (1853-1895). A través de una marcha simple y sincera, esta obra pretende transformase en símbolo de lucha, voluntad y felicidad.

La música de «Guantanamera» conserva la esencia de la famosa canción cubana a partir de una adaptación, que incluye poemas en voz de Esteban Escárcega, a cargo del compositor mexicano Jorge Córdoba, quien ofrece un interesante arreglo basado en el sistema melódico afro-cubano, además de retomar algunos elementos del rock.

La escenografía diseñada por el pintor Luis Nishizawa (1918-2014) se compone de dos telones tamaño mural, que destacan por su exactitud y efectividad para fusionarse con lo que sucede en el escenario. En el primero se muestra el retrato de José Martí rodeado por personas del pueblo a las motivó para luchar por la independencia. Se levanta al inicio del ballet y se muestra en la conclusión, planteando el tema de la obra y poniendo el punto final en la narración teatral. El segundo es rojinegro, en él se representan figuras humanas cuyas posturas expresan miedo, personas que tratan de defenderse del peligro. Es el telón de fondo para la acción escénica.

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