Cartelera Cultura

Alejandro Filio cantará por primera vez en la UNAM

Omar Páramo/edición: Francisco Medina
Con 40 años de carrera es uno de los trovadores más reconocidos de México y ha llevado sus canciones a universidades de toda América Latina

Con 40 años de carrera, Alejandro Filio es uno de los trovadores más reconocidos de México y un compositor que ha llevado su guitarra y canciones a universidades de toda América Latina; sin embargo, jamás se ha presentado en la UNAM, lo que no sólo asombra a todo aquel que escucha esto, sino al artista mismo, pues cada vez que se toca el tema suele decir, “el más sorprendido soy yo”.

Después de este largo periodo de encuentros imposibles, el músico ofrecerá un recital en Las Islas de CU este sábado (22 de abril), en el marco del Primer Festival Universitario por la Paz, en donde también actuarán Rafa Mendoza, Marta Tchai y el grupo Zazhil.

“Finalmente se dará algo tan esperado que incluso en casa ya me pedían, pues vivo con una mujer puma, exalumna de Psicología, quien aún me pregunta las razones de no haber ido antes”.

Para Filio, esta demora no se debe a falta de interés —porque ya lo había intentado antes—, sino “porque todo llega en su momento y esto hoy me permite subir al foro de la Universidad Nacional con una trayectoria a mis espaldas y con una propuesta definida”.

Lo cierto es que este concierto se dará en un periodo de reflexión y evaluaciones por parte del cantante, justo en esa pequeña franja temporal que le representa el 2017, año en el que recién concluyen los festejos por sus cuatro décadas en los escenarios y que también es la antesala de los tres decenios de su primer disco.

Quizá por ello recuerda con nostalgia sus 16 años, edad en la que se inició en esta carrera y cuando se dio cuenta de que sus composiciones poco tenían que ver con lo que grababan los ídolos de la época como Napoleón, pero que se inscribían en la línea trazada por Joan Manuel Serrat, Silvio Rodríguez o Noel Nicola.

“Cuando comencé a cantar aprendí de mis mayores a hacerlo como se debe, esto es, con valentía, respeto y, sobre todo, diciendo las cosas con valor”, confesaba Alejandro Filio en un recital grabado en Buenos Aires y que se editó como disco de 2008, fecha aproximada en la que el autor le imprimió un ligero giro a su obra.

“Hace ocho años asumí la consigna de sensibilizar al otro. Para mí la canción se ha vuelto algo más comprometido desde que detonó esta ola de violencia tan evidente en el país y me di cuenta de que mis canciones tienen el potencial de irrumpir en el estado emocional de la gente y que son una vía para expresar este sentimiento popular”.

La trova tiene su casa en la universidad

Como heredero de la canción latinoamericana, Alejandro Filio coincide con Violeta Parra cuando decía “me gustan los estudiantes”, sólo que él añade que le agradan “porque son terreno fértil a las ideas y gente pensante, interesada en cambiar lo que está mal y dispuesta a manifestar su inconformidad sin cortapisas y sin recurrir al panfleto anárquico, incongruente o fuera de contexto”.

De ahí que el concierto del sábado le provoque tal emoción, pues para el cantautor no es un secreto que el hábitat natural de la trova son las universidades. “Es ahí donde este género confluye con su mejor público, pues de alguna manera estos auditorios hallan en este tipo de música un espejo de su sentir y un reflejo para su pensar”.

Fueron los universitarios quienes hicieron de Silvio Rodríguez “el poeta de la Revolución” y quienes acogieron a artistas como Gabino Palomares, Amparo Ochoa o Marcial Alejandro y les dieron voz; es a estos jóvenes a los que hoy les quiero cantar, dijo.

“Tocar en Las Islas es una oportunidad inmejorable para tender un puente con ellos y esto me llega en un momento especial, ya que mis 40 años de trovador me han permitido ensayar distintas vías para plasmar dignamente y con mis canciones el pensar y los sentimientos del estudiantado. Además, este ejercicio creativo me ha mostrado algo revelador, que su forma de sentir resuena con la mía”.

Por un canto mejor

Vivir de y para la música ha obligado a Alejandro Filio a pasar muchas horas a bordo de aviones, al grado de que para él ya son una suerte de oficina con alas en las cuales puede aislarse y redactar una serie de reflexiones capturadas a vuelo de pluma, las cuales publica en su blog y que con frecuencia remata con la misma frase a pie de página: “Por un canto mejor”.

Al preguntársele a qué se refiere con ello el compositor explica: “A una buena construcción musical, edificada a partir de una poética que resalte los elementos más importantes del sentimiento popular, con una letra inteligente, melodía original y siempre teniendo como base la guitarra, pues esto da sentido a la trova y nos hace trovadores.

En esta labor, añade, es crucial la inspiración y ésta se encuentra en todas partes. “De hecho, un creador debe ser una esponja, sensible en todo momento a lo que sucede dentro y fuera de nosotros. Ése es el gran ejercicio didáctico y poético que me he impuesto: buscarme a mí mismo y hablar de mí, lo que me ha mostrado algo sorprendente: que justo ése es el camino para identificarme con los demás”.

Para concluir, Filio se describió como un firme creyente de lo que alguna vez dijo Silvio Rodríguez: “Toda canción es una canción de amor y al mismo tiempo una canción emergente” y añadió que eso es lo que se verá en el concierto del sábado, pues la música adquiere sentido cuando se comunica a alguien más y genera comunión, lo que al final esboza la ruta para crear un mejor canto.

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