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Cinco películas imperdibles del cine nacional

Estas cinco películas mexicanas proyectan las tradiciones y multiculturalidad mexicana: una, desde el lente de un cineasta soviético; otro, el filme que llevó al éxito al famoso “peladito de barrio”; luego, una dramática cinta rural que rinde homenaje a todos aquellos obreros ferroviarios; otra, con la pureza de un indígena que ganara el Globo de Oro a “Mejor película en lengua no inglesa” y una más: la obra maestra de Luis Buñuel, en aquellos sitios donde la humanidad ha sido olvidada.

 

1.- Los olvidados (México. 1950)

Las ciudades perdidas, ahí donde la marginación es el pan de cada día, el sitio de los no mirados, donde millones de familias viven la desgracia, muertes no recordadas, infancias inexistentes, silencios que gritan y que lamentablemente aún no se escuchan. Ahí, Los Olvidados, de Buñuel se distinguen como Memoria del Mundo por la UNESCO, Mejor director en el Festival de Cannes,10 premios Ariel y el reconocimiento de muchos expertos por ser el mejor filme mexicano.

Los 88 minutos de duración cuentan con un guion impecable, al ser la verdad de los de abajo su principal argumento, el toque surrealista de Luis Buñuel que se ve tan cercano, y la crudeza de este ignorado sector de la población, que sobrevive en la agonía social.

Los olvidados (México. 1950). https://youtu.be/HBDgOrB76Rk

 

2.- Tizoc: Amor indio (México. 1957)

Protagonizada por Pedro Infante como Tizoc y María Félix como la niña María Eugenia, con un guión que refleja el sentimiento indígena, escrito por Carlos Orellana y Manuel R. Ojeda, y la dirección de Ismael Rodríguez. Esta joya del Cine de Oro Mexicano, ganó el Globo de Oro por Mejor película en lengua no inglesa, en 1957 y Pedro Infante fue laureado en ese mismo año como Mejor actor en el Festival de Cine de Berlín, aunque debido a su repentina muerte, no recogió la presea.

Reflejo de la nobleza, esta película ofrece una reflexión en contra de la arrogancia, y donde se deuestra que en la sencillez radican los sentimientos puros.

Tizoc: Amor indio (México. 1957) https://youtu.be/UpPEU-1qZEI

 

3.- Viento negro (México. 1964)

El director Servando González con la adaptación de la novela El muro y la trocha, de Mario Martini, logró partir en dos el desierto de Altar, Sonora, con la gran actuación de David Reynoso en el papel del enérgico capataz Manuel Iglesias, jefe de una cuadrilla de obreros que tendían las redes del ferrocarril que unificó al sur con el del norte mexicano.

La dramática cinta rural aborda la destacada labor de quienes brindaron conectividad ferroviaria a nuestra nación, la brutalidad del desierto, una dura paternidad y cómo la culpa, puede convertirse en el peor enemigo de los seres humanos.

Viento negro (México. 1964). https://youtu.be/y0Tx-4JAliQ

 

4.- Ahí está el detalle (México. 1940)

El llamado “peladito de barrio” cuenta con varios éxitos, mismos que le permitieran que hasta Charles Chaplin lo denominara como “el mejor comediante del mundo”, pero fue este filme el que lo colocó en la fama bajo el lente de Juan Bustillo Oro, y que está catalogada por la crítica como una de las diez mejores películas mexicanas.

Habla, se ve, digo, que se escribe… o algo así; el pobre Bobby, ese que asesinó Cantinflas por una cena, pero si era el ex novio de la esposa de Don Cayetano Lastre (Joaquín Pardavé). Total, lo intrigoso -así como se dice que se dijera-, pero bueno, la situación es la cantinfleada, donde el acusado culpa al defensor y hasta el juez sale con estas habladas. En fin y al final, sale el verdadero asesino del Bobby, no del perro, pero al igual hasta Rabelais sale en el inicio con sus letras: “La risa es lo propio del hombre”. ¡Ah! y ustedes disculpen tanto ajetreo entintando, pero mejor véanlo con sus propios ojos porque la verdad es que… Ahí está el detalle.

Ahí está el detalle (México. 1940). https://youtu.be/yDaTI572zrk

 

5.- ¡Que viva México! (Estados Unidos, México y la Unión Soviética. 1932)

El revolucionario director de cine soviético Serguéi Mijáilovich Eizenshtéin, llegó a nuestro país el 5 de diciembre de 1930 para realizar un rollo que integrará un Prólogo con imágenes referentes al México prehispánico; el episodio Sandunga, con preparativos de una boda indígena en Tehuantepec; Fiesta destacando la tauromaquia; la tragedia de Maguey, donde un campesino es victimado por rebelarse ante su patrón; el sacrificio de una mujer revolucionaria en Soldadera; y el Epílogo, que proyecta el sincretismo del Día de muertos.

Padre del “montaje de atracciones”, Eisenstein recibió un presupuesto de 25 mil dólares por parte de la Mexican Film Trust para rodar este filme, sin embargo, la película nunca fue terminada. En 1932, problemas económicos, conflictos con el productor y novelista estadounidense Upton Sinclair, así como la falta de diálogos, música y edición de este filme, fueron algunas de las razones para cancelarlo, pero fue hasta que su colega Grigori Alexandrov, logra terminar esta cinta en 1979, con las anotaciones del mismo Eisenstein.

¡Que viva México! (Estados Unidos, México y la Unión Soviética. 1932). https://youtu.be/x_7sQn-CNP0

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